Villa Marcos Juárez

Córdoba Marcos Juárez

por Héctor Decándido

 

En Septiembre de 1887 los vecinos elevaron un pedido al Gobierno de Córdoba en el que se lee:

                “…Los que suscriben, vecinos de este pueblo y sus alrededores, á S.S. con el debido respeto esponen: Que en vista del progreso de esta localidad que apenas cuenta con dos años de existencia y tiene ya ochenta y seis casas, todas de material cocido y forma de azotea; un molino en construcción que molerá doscientas fanegas de trigo diarias, cuyos edificios ocuparán un millón y doscientos mil ladrillos; doce casas de negocio, algunas de bastante importancia y 25 á 30 casas á construirse tan pronto que se tenga el material; en vista de todo esto se presentan solicitando al Exmo. Gobierno de la Provincia que este pueblo sea declarado Villa y con el nombre de “Marcos Juárez”…”

En respuesta a la solicitud, el ejecutivo provincial firmó, el 19 de Octubre de 1887, el decreto que estableció:

                “Considerando: que en  la Estación del Espinillos…., el Gobernador de la Provincia decreta:

Art.1) Elévase á la categoría de Villa á la población del Espinillo situada sobre la línea férrea del Central Argentino.

Art.2) Esta villa se denominará MARCOS JUAREZ y tendrá la traza que actualmente se halla delineada

Art. 3) Comuníquese,  publíquese, dése  al  R.O.A.”

El molino harinero que se menciona era propiedad de los Tiscornia, familia directamente vinculada al poder político cordobés. Don Pedro era el dueño de la estancia Santa Cecilia, ubicada en la zona de Bell Ville  que administraba su hijo, Nicolás. Este último mantenía una amistad y afinidad ideológica, con el Jefe Político del departamento Unión, Don Marcos Nicanor Juárez, que era hermano del electo  gobernador de nuestra Provincia (1880 – 1883) Miguel Juárez Celman. Quien a su vez, era  concuñado del entonces presidente de la Nación Julio A. Roca (1880-1886), a quien sucedería  en el mandato  presidencial desde 1886.

Viendo las nuevas oportunidades que se abrían, los Tiscornia se habían radicado en Espinillos y comprado, en 1887, terrenos al frente del F.C.C.A. para dedicarse a la floreciente industria harinera. Eran económicamente poderosos y contaban con influencias en el gobierno provincial y nacional. El primer intendente de la naciente Villa Marcos Juárez, electo en noviembre de ese mismo año, sería el hijo de esta influyente familia: Nicolás Tiscornia.
En 1888 se promulgó la ley provincial 1117, que dividió en dos el territorio que ocupaba el Departamento Unión: la parte situada al Oeste de la línea divisoria conservó el mismo nombre y la otra, situada al Este, recibió el nombre de Departamento Marcos Juárez. Nuestra localidad fue designada cabecera departamental, situación ante la cual Nicolás Tiscornia renunció a su cargo de intendente y asumió como Jefe Político (primero) del nuevo Departamento. El cargo de intendente, que quedó vacante, sería ocupado por su hermano Pedro (hijo).

 

La pujante Villa Marcos Juárez que era ya cabecera departamental, tenía para esos entonces cuatro barrios bien definidos: Norte, Sur, Villa Argentina y El Panal. Su población, que era de 1.054 personas en 1895 experimentó un rápido crecimiento demográfico y, para el siguiente censo (1914) contaba con 5361 habitantes. Con el ferrocarril llegó la inmigración. Desde el mar o del litoral llegó la corriente más numerosa, compuesta  mayoritariamente de europeos o descendiente de europeos. Pero también venían trenes y carretas desde el Norte, esa región que el modelo agroexportador había perjudicado o simplemente dejado en el olvido. La población nativa, originaria de aquellas provincias, llegaba para emplearse como carreros, peones o changarines. Aquí convivieron unos y otros, con sus distancias económicas y culturales. Muchas de las cuales persisten hasta nuestros días. Los barrios fueron configurándose, tomando su idiosincrasia en base a estas diferenciaciones y expresando dichas fronteras sociales.
Como consecuencia de la emergente actividad agrícola y del acelerado crecimiento rural y urbano, toma
ron un considerable desarrollo ciertas industrias anexas, fábricas o talleres: molinos a vapor, fábricas de carros y otros vehículos, herrerías, carpinterías, curtiembres,  talabarterías, fábricas de fideos, licores, velas, ladrillos, etc. Paralelo y simultáneo fue el desarrollo comercial: almacenes de ramos generales, panaderías, almacenes, tiendas, boliches, etc.
El camino de tierra, trazado al costado de la línea férrea y alternativo a ésta, era el único en condiciones para llegar a las localidades vecinas, e incluso hasta Rosario o Córdoba. Fue, así, transitado primero por carretas, carros, sulkis, etc. y posteriormente también por autos y camiones. A partir de la segunda década del siglo pasado, en esos caminos se llevaron a cabo importantes carreras de autos. Ese viejo camino de tierra, que todavía existe, quedó relegado  a partir de 1937, cuando la ruta Nacional  Nº 9 se habilitó como principal vía de tránsito.

Marcos Nicanor Juárez

Nació en Córdoba en 1843, y en 1875  compró la estancia Los Perros, ubicada al sur de Fraile Muerto, donde se dedicó a la cría de ganado. Comenzó su carrera como Jefe Político del departamento Unión, y cuando su hermano, Miguel Juárez Celman, asumió como Gobernador de Córdoba (1880-1883), resolvió radicarse en la capital provincial donde fue designado Concejal y luego Senador Provincial. Abandonó este cargo para aceptar la Jefatura de Policía de la ciudad, desde la cual persiguió a los opositores al partido gobernante. Miguel Juárez Celman fue electo Presidente de la Nación en 1886. En enero de 1887, Marcos fundó en la capital cordobesa el club social “El Panal”. Fue su único presidente y desde allí manejó a discreción la política provincial hasta lograr ser electo gobernador, en 1889. Desempeñó este cargo hasta el  siguiente año, cuando tuvo que renunciar. Tiempo después “El Panal” cerró sus puertas. En el 1900 falleció en Córdoba a los 57 años de edad.