Monte Buey

Córdoba Monte Buey

por Carlos Foglia

 

Pacto Fundacional e Instancias en el Proceso de Organización Territorial.

 

En 1857, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Valentín Alsina, expresó que una
nueva época había comenzado, haciendo referencia a la incorporación inminente del ferrocarril, incentivador del proceso de poblamiento del interior y de su explotación agrícola – ganadera.

 

Plano de subdivisión de Suertes 1883

Esta conjunción resultaba indispensable para la incorporación de las pampas al mercado mundial como proveedor de alimentos y materias primas a los países industrializados.
En nuestra región de la provincia de Córdoba, este proceso se concretó a través de la Ley
Mitre que autoriza la construcción de nuevos ramales del ferrocarril. Con fecha 30 de septiembre de 1907, se sanciona la misma que favorece la armonización del trazado de la ley ferroviaria y el desarrollo de los diferentes sistemas.

Esta Ley Nº 5597 se concedió autorización a la Compañía del Ferrocarril Central Argentino
para realizar el Ramal de Cruz Alta a Córdoba, por una línea que atravesara la Estación La Laguna de la línea Rufino – Villa María.

En 1908, el gobernador de la provincia José Antonio Ortiz Herrera, crea la Comisión Departamental de Caminos de Unión, designando a Juan Benitz como presidente. Aquí veremos las acciones realizadas tendientes a facilitar y acompañar los trabajos para la instalación de los ramales ferroviarios.

Nuestro territorio está definido como “Una Llanura entre Dos Ríos”. Por el norte el río Tercero o Ctalamochita y el río Cuarto o Saladillo por el sur, naciendo de la confluencia de ambos el río Carcarañá. Los mismos actúan como borde o límite de nuestra territorialidad rural. Este es nuestro hinterland, zona rural o área de influencia. Los actores construyen lugares en una relación perpetua entre el hombre y el medio.

 

 

 

Territorialidad rural

Esta área que hasta 1864, eran tierras fiscales, la provincia las enajena a terrratenientes, podemos mencionar a la colonización inglesa de Fraile Muerto (Bell Ville), la misma no echó raíces debido a la inseguridad que ofrecían las tierras ubicadas cerca de la frontera.

En 1872, podemos observar estancias como Monte Molino, Monte de la Leña, Los Algarrobos, El Victoriano, La Escondida y La Maya.
La colonización definitiva, se logra desde 1896 con Juan Benitz en Los Algarrobos, El Victoriano y La Escondida, los hermanos Nottebohm en La Maya (1907) Juan Macon Thome propietario de La Margarita (1906) Santo Domingo de Domingo Benvenutto (1901),
El Tesoro de Leonardo Martin, San Ponciano de Ponciano Culasso y Monte del Buey (1899) adquirida por Federico Judson.

 

Estancia Los Algarrobos (1904)

 

Pacto Fundacional

 

Juan Benitz, propietario de ”Los Algarrobos”

Juan Benitz (1861 – 1916) y Federico Judson (1865 – 1943), soñaron seguramente con un territorio posible y trabajaron con todas sus potencialidades para generar las acciones que posibilitaran hacer realidad esa utopía.
Juan Benitz, conforme a la idea planteada desde la dirigencia, que el estanciero o el hombre de campo en general debía trabajar para conseguir su bienestar y el de su familia, pero también a transformarse en un dirigente.
En todos los sitios donde vivió (Las Rosas, Monte Buey y La Cumbre) contribuyó para su progreso, gestionando caminos, asociaciones, teléfonos, comisiones de fomento, escuelas, estando a la cabeza de todo.

 

 

 

 

Federico Judson, propietario de ”Monte del Buey”

Federico Judson, junto a David Butler Wester y Jorge Alfredo Kimball eran norteamericanos radicados en Capital Federal, que ejercieron con probidad su profesión de odontólogos en Buenos Aires entre 1873 y 1943. Judson se considera que fue el primer dentista que aplicó una inyección en 1888, con una solución para la extracción de una muela, así como hacia puentes y coronas para sus pacientes y a partir de 1892 con la llegada del servicio de electricidad, se instalaron tornos eléctricos y un horno para incrustes de porcelana.

Junto a ellos trabajaba el Dr. Ralph Newbery (padre del aviador Jorge Newbery). Pero cuando este decidió ir a la Patagonia para trabajar con el Perito Moreno le paso al Dr. Judson sus clientes, entre ellos Julio A. Roca, el Dr. Juárez Celman, el Presidente Quintana y Carlos Pellegrini.