Origen de la localidad de Isla Verde

Córdoba Isla Verde

por Alberto Bischoff

 

Colonias preexistentes

El casco urbano de Isla verde se asienta sobre dos colonias creadas en 1892: la Estancia Isla Verde, de veintiún mil seiscientas hectáreas, y la Colonia Artagaveytia, de diez mil ochocientas.

La Estancia Isla Verde consta de dos suertes de cuatro leguas cuadradas cada una, lo que da las veintiún mil seiscientas hectáreas que la conforman. Estas tierras eran de la Provincia de Córdoba, la cual, en 1867, dona las dos suertes al Convento de Santo Domingo.
Desde allí pasan por las manos de los siguientes propietarios: en 1870 el Convento le vende a Jorge Poulson; en 1881 las compran Federico Bridger y Santiago Gahan, quienes ese año venden a Carlos Casado; en 1883 las compra Enrique Tieman, quien se las vende a Enrique Beheremen, de Amberes, Bélgica; en 1884 Enrique Tieman declara ante el cónsul argentino en Amberes que una cuarta parte de la propiedad pertenece al francés Eugenio Terrason, que por esos años tuvo un frigorífico en San Nicolás; en 1885 Enrique Tieman queda como único dueño.
Durante ese año asume el cargo de mayordomo Eduardo Suhr, alemán, quien había emigrado en su niñez a Nueva Helvecia/Colonia Suiza, en Uruguay. Es muy probable que recién en este año se empezara a explotar la estancia, ya que el primer casco fue construido en 1885, año que figuraba en la mampostería del frente de un galpón ya desaparecido.

 

 

En 1892 la estancia es adquirida por Engelbert Hardt y Cía., firma integrada por Engelbert Hardt, Gustavo Hardt y Hermann Krüger.
En 1912 se conforma la firma Engelbert Hardt y Cía, ¨Sociedad En Comandita Simple”, e ingresan dos nuevos socios: Otto Gaitsch y la sociedad Wülfing Aktiengesellschaft, radicada en Berlín.
En 1919 fallece en Berlín Engelbert Hardt y, como lo preveía el contrato social en caso de muerte de Engelbert Hardt, la sociedad se disuelve.
En 1921 se forma una nueva firma: la Sociedad Anónima Territorial, Rural y Mercantil Sudamericana.
En 1948 en virtud de las ideas de Perón, y basándose en la ley 12.636, se expropia la estancia y se le adjudican ciento treinta y ocho parcelas a los colonos radicados en ella, con facilidades de pago de varios años.
La otra colonia en cuestión en la Colonia Artagaveytia, una suerte de cuatro leguas cuadradas, diez mil ochocientas hectáreas.
Tierra fiscal hasta 1866, cuando es adquirida por el británico Charles Brehner Krabbé, actuando como intermediario de la operación Santiago Temple.
Krabbé muere en 1875 y hereda esta suerte su hija María Elena Krabbé de Williamson, quien en 1884 se la vende a Manuel y Ramón Artagaveytia, uruguayos de apellido vasco, quienes en 1892 se acogen a la ley de colonias de la provincia de Córdoba.

En 1893, ya fraccionada la suerte en lotes de cien cuadras cada uno, se venden los primeros lotes a alemanes, suizo-alemanes y a un italiano provenientes en su mayoría de Humboldt y Esperanza, en el departamento Las Colonias, provincia de Santa Fe. Estos compradores se radican en la colonia en 1895.
En 1899 los colonos crean una escuela en el área rural, antes del surgimiento del pueblo de Isla Verde. La escuela era privada, bilingüe, sin carácter confesional y regida por las normas
de la pedagogía alemana.

 

 

 

Origen del casco urbano de Isla Verde

En la Pampa Húmeda hubo distintas etapas en las fundaciones de pueblos: primero fueron los adelantados o algún representante de la Corona Española, que, mediante un acto fundacional creaban un asentamiento con un fecha precisa; luego ocurrieron fundaciones dadas por cédulas reales o por decisión de autoridades virreinales, que muchas veces daban origen a nuevos pueblos y otras transformaban un caserío preexistente en una villa; en tanto que en una tercera etapa pudieron surgir pueblos por decisiones de autoridades de la Nación Argentina o de las provincias que la conformaban, aunque, tal vez, no sea ésta la manera más frecuente de crear nuevos pueblos; sigue en una cuarta etapa, hacia finales del siglo XIX, la creación de colonias agrícolas y sus correspondientes villas; y finalmente, en una quinta etapa es el ferrocarril que erige estaciones a lo largo de su traza, de las que luego surgen pueblos. Las últimas dos etapas se superponen en algún momento.

Isla Verde corresponde a la última etapa, la de pueblos surgidos alrededor de una estación ferroviaria, algunos creados por iniciativa de propietarios de tierras adyacentes a la estación y otras, por el mismo ferrocarril, como es el caso de Isla Verde.

Ante la pregunta: ¿tiene fundador Isla Verde?, la respuesta es sí, el fundador es el Ferro Carril Central Argentino. Pero, ¿hay alguna persona a la que pueda atribuirse la creación del Pueblo? No la hay, ya que dentro de esa enorme máquina de hacer inversiones, de tomar decisiones y de plasmar obras que fue el F.C.C.A. fueron muchas las personas que pusieron su cabeza para pensar en un ramal que en principio nacería en las inmediaciones de San José de la Esquina, empalmando con el Ferro Carril Andino antes de la estación Chucul para finalizar en Río Cuarto.

 

Pensemos en la cantidad de inversionistas, de ingenieros y de otros jerarcas de la empresa ferroviaria que participaron de las decisiones en Londres, más los integrantes del F.C.C.A. que hicieron lo mismo en la Argentina,
más autoridades nacionales, ya que el Congreso Nacional promulga la ley 3.766 que da origen a este ramal ferroviario el 24 de enero de 1899. Esta ley le concede al Ferro Carril Oeste Santafesino el derecho de construcción y de explotación de una línea férrea que naciese en las inmediaciones de San José de la Esquina y terminase en Río Cuarto.

El 20 de septiembre de 1900 el Presidente Julio A. Roca y el Ministro de Obras Públicas de la Nación, Dr. Emilio Civit, aprueban la venta de la empresa Ferro Carril Oeste Santafesino a la empresa Ferro Carril Central Argentino. Luego el F.C.C.A. solicita al Congreso de la Nación el cambio del punto de arranque, que Casa principal de la Estancia Isla Verde, 1905 pasa a ser Firmat, según la ley 3.990 del 20 de junio de 1901.

Ante el número de personas que participaron en esta decisión, es imposible asignarle a alguien la autoría de la fundación de Isla Verde. Ni siquiera al operador inmobiliario del F.C.C.A., Enrique Hammond Woodgate, que concretó trámites burocráticos por cuenta y orden de la empresa ferroviaria y de la Compañía Pobladora Argentina, pero no fue el creador de la idea. Es más, la idea no fue concebida en función de cada pueblo de la línea, sino en función de un ramal, con quince nuevas estaciones a distancias más o menos regulares.

 

 

 

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