Leones: Plazas y Monumentos

Córdoba Leones

por Margarita Mollar

Ya he mencionado que el diseño inicial de Leones, como el de la mayoría de los pueblos ferrocarrileros de la pampa húmeda, consistía en una cuadrícula de diez cuadras al cuadrado cortado por las vías férreas, que lo atravesaban en su parte central de este a oeste; y que dicho plano incluía dos plazas, una al norte y otra al sur, destinadas a edificación pública, en los planos denominadas Plaza Norte y Plaza Sur.

Los primeras dos intendencias municipales dedicaron todo su esfuerzo en formatear la población en lo material e institucional, para que la vida transcurriera en una sociedad organizada. La profusa Obra Pública desarrollada atacó las problemáticas esenciales, inmediatas y coyunturales: nivelación y apertura de caminos y calles, agua potable, electricidad, salubridad, primeros auxilios, educación, etc., dejando para etapas posteriores aquello considerado suntuario. Por lo tanto, el tema parques y plazas era aún una asignatura pendiente.

 

Terreno destinado a construcción de edificios públicos

 

A pocos días de asumir, el intendente S. Godino fue autorizado por el H.C.D. a firmar la escritura traslativa del dominio de los terrenos donados por la Compañía de Tierras del F.C.C.A., destinados a la construcción de edificios públicos y plazas en la población, tanto al sur como al norte del ferrocarril. El 27 de febrero de 1925, la Municipalidad de Leones cede al Superior Gobierno de la Provincia, parte de los terrenos que poseía al norte (una parcela de 30 m de frente por 20 de fondo), para que allí se construyera el edificio de la Policía y Juzgado de Paz. En dicha fecha también fueron aprobados los planos para la construcción del edificio municipal en la parcela de los terrenos comunales que daban sobre Bv. Argentino y 20 de Setiembre.

 

Edificio Municipal – 1928

 

 

En 1927, al cambiarse el nomenclador callejero, el Bv. Porvenir pasa a llamarse Bv. Colón. Desde entonces, el decir popular denominó Plaza Colón, por analogía y extensión, a la porción sur de la Plaza Norte.

El 7 de noviembre de 1930, el Comisionado Municipal Francisco Naveiro, mediante Decreto Nº 20/30, ordenó construir una plazoleta en el terreno baldío existente entre el edificio municipal y el de la comisaría sobre el Bv. Argentino, adonde se erigió un pedestal que ostentaría orgulloso el busto del General Don José de San Martín, donación del Sr. Luis Cabrini. Al siguiente mes, una comisión designada a tal fin, organizó el acto formal de “bautismo” a dicha plazoleta, desde entonces llamada “la plazoleta pública”, consistente en una retreta a cargo de la Banda Municipal que dirigía el Maestro José Farina.

Pero la plazoleta se veía deslucida y la parte posterior era “una boca de lobo”. El Comisionado Naveiro se ocupa de la problemática y destaca personal que se traslade a Rosario a comprar lo necesario para su ornamentación e iluminación, fijando un máximo de $30 para gastos. (Decreto Nº134/31)

En los considerandos de las ordenanzas municipales, durante los períodos democráticos, se asientan las constantes quejas de los vecinos respecto del abandono de la plaza norte. A punto tal que el comisionado Visconti manda levantar “una tapia y cercar con tejido y verja artística los extremos sur y norte de la Plazoleta Municipal”. (Ord. 59, dec.147/33)

 

Plaza Norte o Plaza Colón (cercada)

 

Mientras tanto, poco se sabe de la suerte y estado de la Plaza Sur. Como consecuencia del decreto anterior, la misma se declara subsidiaria de su melliza del norte, al decretarse que dos tercios de su terreno se transformarían en Vivero Municipal con el objeto de surtir de plantas exclusivamente a la comuna. Dicho vivero, a cargo de personal especializado para tal fin contenía, además, una quinta dedicada al cultivo de vegetales y hortalizas en el otro un tercio.
Rodeada de vetustos eucaliptus, que fueron sistemáticamente talados por temor a desprendimientos que causaran accidentes, la Plaza Sur era visitada por los niños del barrio. El intendente Zanotti lleva a cabo obras de remodelación y, previa instalación del busto del ilustre creador de la Bandera, se la inaugura el 28 de mayo de 1968, con el nombre de Plaza Manuel Belgrano. Desde entonces, cada 20 de junio, los alumnos del 4º grado de las escuelas primarias, se reúnen en torno a la imagen del prócer para jurar lealtad a nuestra insignia patria. (Decreto 731/68)

Durante el proceso de remodelación, los constructores descubren, sepultada bajo el terreno, los restos de una fuente en el centro de la plaza. Hecho que había sido totalmente olvidado por los antiguos vecinos y desconocido por los más jóvenes. Una filmación, que forma parte de de la colección de un archivo privado, nos revela la existencia de dicha fuente y una estatua con niños, obra también realizada en Córdoba por el notable artista plástico Delfín Tosello.

En el atardecer del 7 de setiembre de 2018, la Intendente Municipal Sra. Lorena Bussi dejó formalmente inaugurada la remodelación de la Plaza Manuel Belgrano, obra espléndida que embellece y jerarquiza a uno de los barrios más tradicionales de Leones.

 

Imagenes correspondientes a la página oficial de facebook de Municipalidad de Leones

 

Volviendo a la Plaza Norte o Colón, comparto con Uds. algunos testimonios sobre su estado desde mediados del ’30 hasta la mitad del ’40, lo que abarcaría los dos períodos correspondientes a la gestión del Intendente Dr. Amadeo Bertini.

— Estaba toda cercada, alambrada; sin piso ni contrapiso, había caminitos de tierra y unos montículos con gramillas y césped… y unas palmeras….los chicos entrábamos a comer los frutos de las palmeras…
—Creo que la habían alambrado por la cantidad de animales sueltos, perros callejeros y caballos que entraban y destruían todo…
—Muy cuidada, el placero estaba constantemente cortando el césped o las gramíneas. Había cuatro o cinco palmeras que sobresalían de unos montículos de tierra circulares, de unos dos metros de circunferencia y alrededor de un metro de altura, recubiertos con césped; los canteros, muy coloridos, estaban llenos de chinitas y dedalitos anaranjados; bordeando los caminos y setos, recuerdo unos arbustos enanos muy bien podados, que emanaban un exquisito y maravilloso perfume a jazmines en primavera… La plaza olía a jazmines desde lejos. Cuando salíamos de la escuela pasábamos frente a la plaza, por la parte trasera que daba al Bv. Colón. No sé cómo era al frente, porque como estaba la Policía, a mí me daba mucho miedo.
—En mi infancia jugábamos en la parte trasera de la plaza, habían colocado juegos infantiles. Un tobogán, unas hamacas y un “Vuelo al paso”.

A principios del ‘40 el Intendente Bertini solicita al H.C.D.la aprobación para designar un “práctico viverista” que formara personal capacitado para el vivero municipal; no habiendo en el pueblo, se recurre a contratar a un especialista de Rosario por unos meses y, el 3 de marzo de 1943, se crean dos cargos de “viveristas” municipales, y uno de encargado de plazas, con sus correspondientes designaciones. (Decretos Nº 470/42 y 489/43).

Durante dicho mandato, y haciéndolo coincidir con los festejos del 25 de Mayo de 1942, se procede a la inauguración del Parque Infantil en la Plaza Benvenuto, con palco para espectáculos y juegos para niños. Situada, como ya señalara, en la Mz. 64 del Ensanche Oeste, el predio ya forestado por entonces era usado como campo de ejercicios físicos por aquellos clubes que no disponían del espacio abierto necesario para tal fin y, muy especialmente, como pista para la práctica de ciclismo y carreras por los dos clubes de ciclismo de la época: el Atenas Cycles Club y el Leones Cycles Club. (Decreto Nº435/ 42).

El 18 de enero de 1955, viendo la necesidad urgente de dar a la población un lugar de esparcimiento bajo la forma de plaza pública, por cuanto las existentes no alcanzaban a cumplir su finalidad por ubicación y, comprobando que existía un terreno que por sus dimensiones, -6.674,985 m2- y distancia cumplía con los requisitos; que el terreno ya había sido declarado de utilidad pública , estando sujeto a expropiación, la Comisión Municipal presidida por el Comisionado José Vicente Grussi, declaró expropiable la Mz. 56 norte, limitada por las calles Dante Alighieri al norte, Rivadavia al sud, Fernando Igoillo al este, y al oeste por terreno municipal.( Ordenanza42/954).

—Era un campito, totalmente descampado, un terreno baldío, al lado de la Iglesia y la gruta, con algunos juegos para niños. En oportunidades, allí acampaban circos y parques.
— Un yuyal, con algunos jueguitos.
— Los muchachos de la ACA jugaban al fútbol, hacían picaditos con el Padre Efraín.

El 1º de mayo de 1958 asumió como Intendente Municipal el escribano Don Pedro F. Zanotti. Durante su mandato se creó un impuesto municipal a los espectáculos públicos y deportivos para realizar las obras de embellecimiento de las Avenidas Igoillo Y Rivadavia, consistentes en ampliación el pavimento, reforestación de las avenidas y nuevas luminarias. Dicho proyecto incluía también la construcción de una plaza pública en el predio años antes expropiado por el Comisionado Grussi.

El H.C.D. autorizó al intendente a llevar a cabo la obra “por administración” y, para tal fin, se abrió una cuenta en el Banco Provincia de Córdoba, Sucursal Leones, a nombre de la Intendencia Municipal, adonde la población depositaría su donación para la tan ansiada plaza pública, la que recibiría el nombre de 25 DE MAYO.

El Intendente Zanotti amaba los espacios públicos abiertos. Hombre de letras, de exquisita personalidad, muy relacionado con referentes de renombre en el ámbito artístico nacional y provincial, soñaba con un Leones pujante y majestuoso. Sus tres períodos como intendente se caracterizaron por abocarse en aprestar al pueblo para recibir el rango de ciudad, engalanado con hermosos monumentos, enclavados en espacios abiertos armoniosos, composiciones paisajísticas de particular belleza, diseñadas por reconocidos artistas y profesionales del país.
En noviembre de 1963, cuando comenzaba su segundo mandato, el Concejo primeramente aprueba los planos del Arq. Baró Graf para remodelar completamente la Plazoleta San Martín, lo que queda sin efecto al aprobarse, al año siguiente, los planos y maquetas presentados por el Arquitecto y Paisajista Carlos David y el Ing. Agrónomo Santiago Cressi.

 

Obras de reconstrucción Plazoleta San Martín y Plaza de la Madre

 

La Remodelación de la Plazoleta San Martín incluyó pisos, veredas e iluminación a gas de mercurio- una novedad por entonces-, reforestación y parquización, con especies arbóreas autóctonas, especialmente en la parte posterior, donde un rosedal cohabitaba con arbustos tradicionales. Al frente, el ingreso escalonado nos introducía a la plazoleta. Emergiendo enhiestos del interior de sendos canteros de ladrillos a-la-vista, se elevaban erectos como queriendo tocar el cielo, cuatro pinos vela, que orgullosos y solemnes custodiaban el busto del Padre de la Patria dejando, además, bien delimitado su perímetro.

Más allá, casi en el centro de la composición, se erguía la Gran Estatua a la Madre, obra del famoso escultor cordobés Jorge Delfín Tosello (1). Hecho en mármol travertino cordobés, de ojo chico, el monumento mide tres metros altura y representa a la madre nativa. Fue inaugurado el 20 de febrero de 1965, con la presencia del Vice presidente de la Nación, Carlos Perette, en oportunidad de celebrarse la 9º edición de la Fiesta Nacional del Trigo. A partir de tal intervención, la Plaza Norte, que el decir popular denominara por años Plaza Colón, pasó a llamarse PLAZA DE LA MADRE.

 

Emplazamiento de la Estatua de la Madre en la Plaza homónima.

 

Durante el Gobierno Municipal de Don Victoriano A. Galiano, en1973, la bella Plaza de la Madre se puso en riesgo al donarse parte de su terreno al Ministerio de Cultura y Educación para construir el edificio de la Escuela Nacional de Comercio y Bachillerato Anexo. Afortunadamente, dicho trámite quedó sin efecto ya que la superioridad, al analizar el contexto donde se instalaría el colegio, lo consideró inconveniente debido al exceso de polvillo y ruido proveniente de los silos sobre el Bv. Colón. En la década siguiente, por intermediación del Comisionado Migliavacca, a dicha institución se le asigna otro predio y, a fines de los ochenta, se inician los trámites tendientes a logar la construcción de su edificio en otra plaza- la Plaza Benvenuto.

En 1979, el Comisionado Municipal, Ing. Eduardo Rosso dispuso el traslado del busto del Gral. San Martín a la Plaza 25 de Mayo, quedando un espacio vacío que, en 1993, recuperada la democracia y en reparación del agravio perpetrado en 1955, se ocupó con una réplica del busto de Eva Perón; en 2012, el conjunto se completará con el ingreso al predio del Presidente Juan D. Perón.

Volviendo a la administración Zanotti, también se contrató al Arquitecto Carlos David para diseñar y dirigir las obras de la Plaza 25 de Mayo. Autor de la obra de rediseño de la Plaza Colón de Córdoba y fundador de la Escuela Paisajística de de esa ciudad, David se caracterizó por lograr belleza conjuntamente con funcionalidad en sus proyectos.

Este paisajista utilizó desniveles y altibajos en piedra, de diferentes texturas como recurso para separar los distintos espacios. Caminos fusiformes, como los rayos de una rueca, van delimitando setos, jugando con diversas figuras geométricas, para coincidir, finalmente, en una hermosa fuente central. Escalinatas en piedra laja y bola conducen al reservorio de agua contenido en dos fuentes gigantes, por entonces hábitat de pececitos de colores.

 

 

Al igual que para la Plaza Colón de Córdoba, David elaboró un proyecto de admirable minuciosidad como si fuera un “Mini Jardín Botánico”, con árboles de fronda adecuada, que crecerían sin molestarse entre sí, dando la sombra perfecta, con las distancias adecuadas para generar belleza y bienestar, alternando con floración, para que en todas las estaciones nos regalaran capullos en flor.

Decíamos en El Padre Efraín, que

“Durante la Intendencia de Don Pedro Zanotti se habían iniciado trámites para mejorar el aspecto de los terrenos que rodeaban el Templo y la Casa Parroquial. Los mismos incluían un convenio con el Obispado de Villa María, que recién logro firmarse durante la intendencia del Dr. Aldo Oliveto. El Obispado cedía a la Municipalidad de Leones una fracción de sus terrenos, en calidad de préstamo, por tiempo indefinido y hasta su reclamo. La Municipalidad, por su parte, se comprometía a mantener y embellecer el predio, construir una plazoleta- La plazoleta de la Santa Cruz-, las obras de ornamentación y parquización destinadas al uso público, todo lo cual debía estar bien delimitado. Quedaba bien entendido entre las partes que el costo total de las obras de mejoramiento correrían siempre por cuenta y cargo exclusivo de la municipalidad. En oportunidad en que el arquitecto urbanista Carlos David examinaba la construcción de la plaza y la distribución de la arboleda, se aprovechó su experticia para pedirle asesoramiento acerca de los materiales, revoques y colores para el templo para que formara parte armónica del conjunto.” (2)

 

 

El Intendente Zanotti decide, además, que el busto que rememora a nuestro primer intendente municipal, Don Ramón Infante (que en un principio se había decidido colocar en la intersección de las calles Belgrano y Ramón Infante) se emplazara en el ángulo de Rivadavia y la calle homónima, en la esquina sudeste de la PLAZA 25 DE MAYO y, que en el pedestal se colocara una placa conmemorativa con los nombres de los miembros del Primer Concejo Deliberante (3).

Con el tiempo, a la Plaza 25 de Mayo-popularmente la “plaza de la iglesia”-, se le van acoplando monumentos. Mencioné anteriormente que el busto del Padre de la Patria fue trasladado a este espacio. El diseño y la construcción de la composición emplazada-el pedestal para el busto y un plaquero con montañas simbolizando el cruce de los Andes-, contó con la conducción del Maestro Fontán, corriendo por cuenta y cargo de sus donantes, la entonces E.N.E.T. Nº1 Gral. Don José de San Martin, cuyo director, el Maestro Bernabé Castañeda era, al decir de un ex docente, “muy sanmartiniano”.

—Se construyó todo en la escuela, con el Maestro Fontán. Luego se instaló justo en el límite central de la plaza, hacia el este, que es terreno municipal.

Aunque a los monumentos y estatuas no se los puede separar del espacio que los alberga, la famosa Pirámide de los Italianos, que re-ingresa al predioel 2 de junio de1996, ameritó todo un extenso artículo aparte por su historia y las historias de las que fue testigo mudo.

En 2012, un grupo conformado por “Hijos de Leones”, viviendo fuera de la ciudad, decidieron honrar a “la maestra leonense” con un monumento que fue ubicado en dicha plaza, mirando a la Avda. Rivadavia.

La elevación de las napas freáticas, junto al crecimiento radicular de algunas especies que aflojaron lajas y baldosas; los vientos huracanados que destruyeron especies arbóreas importantes; la poda y remoción de ejemplares por diversos motivos, justificables o no; los actos de pillaje y vandalismo en contra de la plaza; el grafiti y las muestras de arte callejero variopinta; algunas construcciones anexas que impertinentes usando un espacio público; reparaciones que no respetaron el diseño original, fueron de a poco, alterando su armonía original.

¿Los vecinos de Leones, tenemos conciencia de que el intendente Zanotti nos dejó como legado una joya del diseño arquitectónico y paisajístico, que por su exquisita composición e inefable belleza trascendió las fronteras locales? Humildemente pienso que preservar su integridad es preservar nuestro patrimonio.

 

 

Además de plazas, Leones también disfruta de hermosos parques y paseos, algunos privados, pertenecientes a instituciones como el Parque de la Fiesta Nacional del Trigo del Club Leones y la zona parquizada del Complejo Deportivo del Club Sarmiento.

 

 

De los espacios abiertos y paseos públicos de nuestra población, el más antiguo es el Parque del Viajero. Situado de cara a la RN9, ocupa el rectángulo delimitado por las calles Intendente Zanotti (E), 17 de Octubre (O), Presidente Irigoyen (S), y Eva Perón (N). Fue construido en las épocas del Intendente Zanotti cuyo sueño, un tanto quimérico, consistía en incluir allí la Capilla del Viajero, con una Cruz que se elevara de tal manera como para ser avistada kilómetros antes de llegar a Leones, desde los cuatro puntos cardinales.

 

Le siguió el Parque de Las Malvinas en 1982, remodelado en 2012, sobre el Bv. Colón, construido en terrenos ganados al ferrocarril. Así denominado en honor a los soldados de la Patria caídos en el Atlántico Sur, alberga el monumento a nuestro héroe local, el Soldado José Luis Allende, conjuntamente con un avión-C 939, de la FFA La frondosidad de su arboleda centenaria, conviviendo con especies más jóvenes, brinda la sombra y el reparo perfecto para la reunión y el esparcimiento familiar, saboreando unos matecitos mientras los niños disfrutan de los juegos infantiles o aprovechando el tiempo libre para sacar provecho de los aparatos del circuito saludable.

 

 

 

Recientemente inaugurado y aún en obras, el Parque Sur complementa el conjunto, conectando el Bº Norte con el Sur al continuar con la traza del paseo saludable alrededor de las vías férreas. Senderos y veredones, salpicados con bellas farolas, avanzan sobre el espacio verde, custodiado por la vetusta barrera de añejos eucaliptos, que alternan con especies frutales y ornamentales, juegos infantiles, aparatología para ejercitación física y canchas de fútbol-tenis.

 

 

 

(1) Según consta en la correspondencia intercambiada entre el Intendente Zanotti y el escultor Tosello también se le habían encargado otras estatuas, como la del labriego o sembrador, pero no llegó a concretarse.
(2) Mollar-Ghione-Moroni: El Padre Efraín, Editorial Didascalia, Rosario, 2012; Cáp.15, Pág.261.
(3) La placa no ha figurado en el pie antiguo del monumento, y por ende, tampoco en el actual.