La colonia Tortugas y General Roca

Córdoba General Roca

por Mario Bonavía

 

El 1ro. de mayo de 1866 se libró el servicio al público hasta la Estación Tortugas, (en realidad llegaba hasta una casilla de madera emplazada a mitad de camino entre dicha Estación y lo que actualmente es General Roca, donde posteriormente se construiría la Administración de la Colonia Tortugas); no obstante es bueno aclarar que según Raúl Scalabrini Ortíz en su libro “Historia de los Ferrocarriles Argentinos” expresa que la obra a pesar de que fue habilitada estaba en un estado bastante precario, ya que hasta esa fecha aún no se habían construido el telégrafo, ni las estaciones, ni las cunetas de desagüe, no había alambrados de señalización y los edificios de las estaciones eran unas casillas de madera de unos 4 metros de lado.

Además de los terrenos necesarios para el tendido de los rieles y otros beneficios, el Gobierno hizo donación a la empresa de F.C.C.A. de una legua de tierra a cada lado de las vías en toda su extensión, a fin de que fuera destinada a la colonización. Esto ocasionó la expropiación de terrenos que ya estaban ocupados y trabajados por particulares, lo que motivó que muchos pequeños propietarios de pronto se vieran sin sus campos, que con sacrificios y riesgos habían adquirido y mejorado. Los afectados por esa medida en la colonia Tortugas, según nos detalla don Emilio Burzi en su libro fueron: Esteban Ponce, José Román Juarez, José Negretti, Leandro Bustamante y Patricia Alarcón.

De acuerdo con el contrato firmado entre el Gobierno Argentino y la Empresa del Ferrocarril Central Argentino (F.C.C.A.), ésta debía colonizar los terrenos que le habían otorgado, por lo que en 1869 contrató en Europa los primeros colonos, los que se establecieron en la Colonia de la Estación Roldán, de ahí en adelante continuarían llegando pobladores para las otras colonias.

La situación de Europa en el Siglo XIX no era de lo mejor. La mayoría de su población padecía necesidades y vivía una constante inseguridad, debido a las permanentes guerras que desangraban al continente. Muchos de los habitantes trataban de salir de ese estado, buscando nuevos horizontes de paz y bienestar. Así fue cómo varias familias italianas originarias de la Región del Piamonte, fueron contactadas por el representante del Ferrocarril Central Argentino, tomando la determinación de partir hacia el Nuevo Mundo, en busca de la paz y el progreso tan anhelados y  a mediados del año 1870 se embarcaron rumbo a Argentina.

Cuánto miedo, angustia, nostalgia y ansiedad habrán sentido al partir hacia ese destino desconocido. Qué mezcla de sentimientos habrán experimentado en sus corazones al comenzar esa aventura de cruzar el Océano hacia ese país que los estaba esperando y del que ellos nada sabían.

Al llegar a Buenos Aires y luego de realizar los trámites legales correspondientes, los trasladaron nuevamente en barco hasta Rosario (en esos tiempos, los únicos medios de transporte que unían Buenos Aires con Rosario eran carretas, diligencias y barcos) a fin de ser llevados a su lugar de destino, en la inmensidad de la pampa: la “COLONIA TORTUGAS”, donde llegaron el 24 de Octubre de 1870; es bueno aclarar que ese nombre se debe al Arroyo de las Tortugas, que era el límite este de la misma, y no hace referencia a esa localidad.

En la Administración de la Colonia a todas las familias se les asignaron los lotes de campo correspondientes, y se les proveyó de lo necesario para la construcción de sus viviendas: herramientas, alambre, tirantes y otros elementos, también se les entregaron las herramientas de labranza: palas, picos, horquillas, hachas, algunos bueyes, arado y para su movilidad un carro de colonos y caballos; las provisiones y los medicamentos en los primeros tiempos debían ser retirados de la Administración; el edificio de la misma estaba ubicado en lo que todavía hoy conocemos como Estancia de Doña Pía (aproximadamente a una legua de General Roca), siendo el primer Administrador de la Colonia don José Ratto.

Estos son los apellidos de esas familias que dejándolo todo en su patria vinieron a poblar esta región y a las que les debemos nuestro reconocimiento:

No fueron pocas las vicisitudes por las que tuvieron que atravesar los primeros colonos: la separación de sus familias a las que quizá nunca más volverían a ver, las grandes distancias a centros poblados de importancia donde debían adquirir los elementos necesarios, las epidemias que periódicamente los azotaban, el permanente peligro que representaban los indios y los malvivientes que, escapando de la justicia, merodeaban por esta zona, tanto unos como otros, más de una vez arrasaron los sembrados, saquearon los graneros y se llevaron todo el ganado que encontraron. A pesar de todos estos inconvenientes, gracias a la constancia, el amor que sentían por estas tierras y el deseo de progresar, multiplicaron sus fuerzas haciendo que con tesón, la colonia comenzara a crecer.

La Colonia Tortugas tiene el doble mérito de ser la primera instalada en la Provincia de Córdoba y también la primera colonia de Piamonteses en esta Provincia.

En el año 1871 doña Pía Borella de Villoz, en el campo de su padre, don José Borella, ubicado al sur de la Administración, habilitó un Oratorio que se llamó “Oratorio de la Colonia”, donde concurrían los colonos con sus familias para orar y rendir culto a Dios y en ocasiones en que podía viajar un sacerdote desde Bell Ville, participar de la Santa Misa, celebrar matrimonios, bautizar y confirmar a sus hijos; el mismo se utilizó hasta el año 1894 cuando se habilitó la capilla de “Santa Rosa de Lima” en General Roca.

En el año 1873 la población de la Colonia tuvo un incremento considerable, ya que llegó otro grupo de inmigrantes piamonteses y suizos alemanes.

Doña Pía Borella de Villoz en el año 1880, en un saloncito ubicado en el edificio de la administración, habilitó un aula donde dio clase a los niños de la colonia hasta el año 1887, en que se trasladó al edificio de la escuela construido en la villa de General Roca y reconocido por el gobierno provincial, siendo doña Pía la primer maestra designada.

                En una recorrida por su extensa diócesis, Fray Mamerto Esquiú, Obispo de Córdoba, de quien dependíamos, visitó la Colonia Tortugas, predicando y confirmando en el Oratorio de la misma. Durante el tiempo que duró la visita, del 10 al 14 de mayo de 1882, Fray Mamerto Esquiú se hospedó en la casa de don Pablo Villoz, esposo de doña Pía. Como recuerdo de su paso por esta colonia dejó, para cuando se construyera una capilla, la Piedra Ara sobre la cual se consagraba la hostia y el vino durante la celebración de la Santa Misa, piedra que en la actualidad se encuentra en nuestro templo, en la pared lateral derecha, cerca del altar.

Si bien hasta el presente no se han encontrado noticias sobre una fecha cierta, lo más aproximado es que la Estación General Roca del Ferrocarril Central Argentino (F.C.C.A.) fue inaugurada entre los últimos días de febrero y los primeros de marzo de 1883,  ya que según diarios de la ciudad de Rosario a partir del día 6 de este mes se comenzó a recibir encomiendas despachadas para esta estación; también debemos decir que en el número 6.156 del periódico “The Standard” editado en Buenos Aires, del 17 de diciembre de 1882, se anunciaba que la Estación “General Paz” estaría lista en febrero del próximo año, es decir febrero de 1883.

               La fecha de inauguración de la Estación es a la vez la fecha del nacimiento del pueblo de General Roca (entre fines de febrero y principios de marzo de 1883), ya que junto a los planos de la estación se confeccionó el plano del pueblo, designándose los espacios para las plazas, templo, y escuela, ocupando un espacio de 10 cuadras de este a oeste y diez cuadras de norte a sur dispuestas 5 a cada lado de las vías. También había designada una cuadra fuera del pueblo para la construcción del cementerio.

Si bien desde el inicio de las obras, en el proyecto del ferrocarril y en los planos, a nuestro pueblo se lo llamaba General Paz, como podemos apreciar también en el informe del periódico “The Standard” que mencionamos anteriormente, de hecho nunca llegó a llevar ese nombre, ya que seguramente por razones de índole económicas y políticas, a última hora se le puso el nombre del Presidente de la Argentina, que en ese momento era el General Julio A. Roca.

 

En un informe presentado por un Inspector de Colonias, que visitó la nuestra en el año 1884,  es decir un año después de la fundación de nuestro pueblo, detalló: “En el pueblo de la Colonia Tortugas, [actual General Roca] existen ya cinco casas de material cocido y una de crudo. De estas propiedades, tres de ellas están ocupadas por casas de negocios, que abrazan los ramos de tienda, ferretería y almacén y otra en construcción para una fonda.”

General Roca estaba dando sus primeros pasos; luego vendría la creación de las Instituciones: la Policía a cargo del Sr. Delfín Carballo (1 de septiembre de 1882), la Escuela Fiscal con Doña Pía Borella de Villoz como maestra (7 de septiembre de 1887), la Iglesia Metodista Episcopal de General Roca y su Escuela con el Reverendo Pastor Gottivat Briggen (1890), el primer Templo Católico (1894) el primer Capellán Pbro. Juan Rastelli (1899),  la Comisión de Fomento teniendo como Presidente al Sr. Clemente Bocca (28 de agosto de 1908), la Estafeta de Correos a cargo de Vicente Conti (1912),  el “Club Atlético Sportivo Roca” que surgió de la fusión de los anteriores clubes “Atlético Roca” y “Sportivo”

(19 de junio de 1919), la usina que la firma “Pedro Pilotti y Hnos.” instaló como un anexo a sus talleres de herrería, mecánica, carpintería, molino harinero y fábrica de hielo (agosto de 1920), el primer médico Dr. Jorge Loinas (28 de julio de 1921), la primera Comisión de Fomento electa con el Sr Pablo Maino como Presidente (7 de agosto de 1922), la creación de la Municipalidad de General Roca con el Sr. Pablo Maino como Presidente Comunal designado (agosto de 1923), la Oficina del Registro Civil a cargo del Escribano Público Salustiano Pérez (2 de enero de 1924), el Juzgado de Paz a cargo del Sr. Pedro Sánchez (2 de enero de 1925), asunción del primer Intendente Electo, el Sr. Pablo Maino (25 de noviembre de 1925); y así dejaría nuestro pueblo sus etapas de  niñez y adolescencia para pasar a la adultez, pero eso es tema para otro capítulo.

 

Desde hace muchos años, las autoridades de General Roca, considerando que la Colonia Tortugas fue el inicio de nuestra historia como comunidad, con muy buen criterio, decidieron que el día 24 de Octubre de 1870 fuera tomado como fecha fundacional del pueblo y la colonia.

 

 

 

El General Alejo Julio Argentino Roca fue un político, militar y estadista argentino; nació en San Miguel de Tucumán el 17 de julio de 1843 y falleció en Buenos Aires el 19 de octubre de 1914.

Artífice de la Conquista del Desierto. Máximo representante de la llamada Generación del Ochenta; perteneció al Partido Autonomista Nacional, siendo dos veces presidente de la Nación: de 1880 a 1886 (asumió teniendo 37 años) y de 1898 a 1904.

A continuación algunas de las gestiones realizadas durante sus períodos de gobierno:
Fundación de las bases de la Organización Nacional.
Fomento de la exportación agrícola-ganadera.
Sanción de la Ley de Registro Civil.
Sanción del Código Penal.
Fundación del Banco Hipotecario Nacional.
Nacionalización de la Universidad de Buenos Aires.
Firma del tratado de límites con Chile asegurando el dominio argentino sobre la Patagonia.
Sanción de la Ley 1420, de educación común, obligatoria, laica, gratuita y gradual.
Fuerte impulso a la educación con la creación de nuevas escuelas y la incorporación de gran número de docentes.
Sanción del Código de Minería.
Fundación de la ciudad de La Plata.
Construcción de la Casa de Gobierno.
Inauguración del Museo de Ciencias Naturales de La Plata.
Unificación del sistema monetario argentino, creando el Peso Moneda Nacional (m$n).
Gran expansión de los ferrocarriles.
Fomento de la inmigración.
Fundación de la Escuela Superior de Guerra.
Establecimiento del Servicio Militar Obligatorio.
Refundación del Regimiento de Granaderos a Caballo, entre otras iniciativas  más.