General Baldissera: El comienzo de la historia

Córdoba General Baldissera

por Adriana Berta

 

Juan Gödeken adquirió las tierras de la Suerte 55 Serie A en octubre de 1896, solicitó la protocolización de los títulos el 28 de noviembre de 1896 y fundó la colonia en enero de 1897.

Los mencionados títulos se protocolizaron el 22 de marzo de 1897 en la Ciudad de Córdoba en el Registro a cargo del Escribano Público Félix Rodríguez, previo dictamen del Fiscal de la Provincia, la notificación a Rentas de la Provincia y al Departamento Topográfico, anotación en el Registro de Propiedades y pago de Impuestos Fiscales que se adeudaran.

Gödeken compró 4271 ha. con 30 áreas al precio de cincuenta y dos mil doscientos ocho pesos cincuenta centavos moneda nacional de curso legal.

 

DON JUAN GÖDEKEN: Fundador de Colonias

Son escasos los datos que se poseen, ya que sus descendientes no han aportado material que permita realizar una detallada descripción de su persona o pormenores de sus actividades.

Más allá de los verdaderos sentimientos que los guiaron, su audacia y visión de empresario lo llevaron a saber aprovechar el momento de adquirir tierras, convirtiéndose en “sembrador de colonias” en los terrenos vírgenes de Santa Fe y Córdoba.

 

 

Por medio de esta Empresa de Colonización logró una considerable fortuna y si bien es cierto que no explotó por su cuenta los campos adquiridos, favoreció la población de los mismos otorgando facilidades a los colonos que desearán comprarlos, “la venta de terrenos para chacreros”, tal como reza su membrete impreso en la imagen superior. No obstante en la Suerte 55 compró las tierras a $ 12,30 m/n la ha. aproximadamente y el precio de venta fue de $ 28 m/n la ha.; lo que muestra la magnitud de las ganancias obtenidas.

Juan Gödeken fundó la mayor parte de sus colonias: Gödeken, República, La Flor, Chañar Ladeado, Amistad, Italiana, Carlitos, Lago Di Como, María Gödeken, General Baldissera, Águila Cautiva, Bismark y muchas de ellas incluían un pueblo en su trazado y en estos casos se exigía la presentación del plano para su aprobación por parte del Gobierno de la Provincia, en el que debía destinarse en cada centro a poblar terrenos para plazas públicas, edificios fiscales y cementerio.

Había nacido en Bremmen (Alemania) el 25 de setiembre de 1851, emigrado a la Argentina siendo muy joven.

 

 

DON LUIS DEMO: Administrador

Siendo muy joven acompañó a Juan Gödeken en su Empresa Colonizadora. Se radicó en La Italiana desde donde administró la venta de tierras en las colonias fundadas por Gödeken, relacionándose en esta localidad con el Sr. Juan González, encargado de la venta de lotes en ésta.

 

DON JUAN GONZÁLEZ: Encargado de la venta de terrenos.

Sus descendientes y la gente mayor lo señalan como comisionado para la venta de sitios con el fin de reunir vecinos en el pueblo que había fundado Don Juan Gödeken.

 

 

EL NOMBRE DEL PUEBLO

No se pudo definir con certeza el origen del nombre del pueblo, por lo que se optó por dar a conocer las dos suposiciones que se han logrado elaborar como posibles, basadas en la transmisión oral y deducciones hechas de otros libros.

Pero antes de ello es necesario establecer un paralelo entre Juan Gödeken, fundador del pueblo, y el General Antonio Baldissera, en base al material recibido desde Italia, gestionado por el Sr. Rodolfo Odisio.

Ambos fueron fundadores; el primero en las pampas argentinas y el segundo en la Colonia Eritrea (África), durante sus campañas de conquista.

Baldissera había nacido en 1838 y Gödeken trece años después en 1851, mientras que Gödeken fallecía en 1911, Baldissera en 1917.

Fueron contemporáneos por lo que es muy probable que Gödeken haya tenido noticias del General Baldissera antes de la fundación de la Colonia, o tal vez las tuvo por boca de los primeros pobladores…

 

Las dos posibilidades que antes se citan son las que siguen:

1- Entre los primeros habitantes del pueblo había piamonteses que fueron integrantes de las huestes del General Baldissera en su campaña al África y tal vez quisieron honrarlo proponiéndole a Gödeken el nombre del nuevo pueblo.

2- Se sabe que Gödeken era un muy audaz empresario y posiblemente impuso al nuevo pueblo un nombre que moviera la sensibilidad de los Inmigrantes con el fin de atraerlos a esta nueva Colonia así como bautizó con el nombre de Piamontesa, Italiana, Lago Di Como, Palatina; todos con nombres relacionados con la Península Itálica.

 

 

GENERAL ANTONIO BALDISSERA

Nació en Monta, fracción de Pádova (Padua), Italia, el 27 de mayo de 1838. Creció en el seno de una familia donde sólo reinaba la pobreza, su padre era un pequeño comerciante de nombre Antonio, su madre Maddalena Marini, ambos de origen Friuliano.

Siendo aún un niño la región de Véneto donde vivía estaba bajo dominación austríaca y por esos años su madre quedó viuda cuando él apenas había recibido las primeras nociones de escolaridad en el Colegio San Doménico.

Corría 1848 y Doña Maddalena tuvo que solicitar ayuda, porque sola no podía mantener a sus niños, él Arzobispo de Udine le recomendó a la Emperatriz de Austria, Marianna esposa de Fernando I que se ocupe de la formación del joven Antonio… surgiendo la idea que ingresara a un Colegio Militar de Viena (Austria), incorporándose de esta manera al ejército Austríaco donde obtuvo el grado de Capitán.

Habiendo arribado al puerto de Buenos Aires el Inmigrante, sobre todo aquel que traía a su familia consigo, debió sortear múltiples inconvenientes en una ciudad desconocida, en la que tuvo que soportar el hacinamiento en hoteles y la inescrupulosidad de quienes estaban al acecho para ofrecerle negocios inexistentes y así despojarlo de lo poco o mucho que traía.

 

Emigrando hacia el interior los recién llegados hallaron mayor acogida y pudieron reencontrarse con coterráneos en similares situaciones, lo que les permitió alejar

un poco la soledad y la tristeza y recobrar la fuerza para emprender el camino hacia el sitio que elegirían para establecerse.

Los que optaron por el sur de las pampas cordobesas y santafesinas tuvieron oportunidad de relacionarse con un alemán llamado Juan Gödeken que les ofreció la posibilidad de adquirir terrenos donde poder hacer germinar la esperanza que traían como bagaje, enquistada en sus corazones.

Ya no se podía volver, ni siquiera con la nostalgia…, era necesario echar a andar con las pocas ropas en bultos y ajadas valijas hasta poder pisar el suelo elegido, relajar los cuerpos cansados y aprontar las manos para abrir la primera amelga, la que diera paso a una nueva historia con sabor a desafío, sazonada con alguna que otra melodía popular tarareada en lengua materna, mientras se dejaba caer la lágrima, que en muda simbiosis con la tierra se aprestara a recibir la primera semilla.

 

 

LOS QUE VINIERON…

Europa entre los años 1865 – 1900 contaba con demasiada población, lo que se traducía en exceso de mano de obra y por ende muy pocas expectativas laborables. Aquí en “La América” se ofrecía trabajo seguro teniendo en cuenta el avance de la producción agrícola, lo que se reflejaba en la demanda de personal especializado.

Por esos tiempos la población de nuestro país aumentó considerablemente con la llegada del inmigrante. Fue tan importante la entrada de extranjeros que llegó a ser de un cincuenta por ciento en su composición.

Provenientes mayoritariamente de la Europa meridional estos grupos se instalaron:

* En el campo: si bien las condiciones de nuestro suelo distaba mucho de las de su propia tierra, lograron una rápida adaptación.

* En la ciudad: en los grandes centros poblados de la época, como Capital y ciudades del Litoral. Con el consumo dieron un impulso muy notable a la industria. Aumentó la gente en los suburbios y surgieron los conventillos.

Lo más significativo de la llegada de los inmigrantes fue el choque de culturas que, con el tiempo derivaría en cambios de mentalidad, de costumbres y sobre todo en cambios políticos. Así comenzaron a formarse las entidades que pretendían defender los derechos de los ciudadanos logrando importantes conquistas.

 

 

Primera Parte

Descubriendo General Baldissera

 

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