El uso del Espacio Público

Córdoba Leones

por Margarita Mollar

 

Nada más naturalizado que el nombre de la calle adonde vivimos, la plaza del pueblo o el parque, otrora testigo de nuestros juegos infantiles, al cual llevamos a nuestros pequeños. Al dar o recibir una dirección, generalmente no adjuntamos ni demandamos datos justificativos del porqué del nombre, tampoco damos cuenta sobre cuál fue la actitud meritoria o el hecho heroico trascendental que se pretendió rememorar. Sin embargo, las denominaciones que intentan eternizar hechos, fechas y/o personajes de la historia local, provincial y/o nacional, son parte de una construcción socio política y cultural, resultante de una cosmovisión sutilmente conformada, no exenta de posicionamientos ideológicos, pero siempre enclavada en un contexto histórico que no debe desconocerse o soslayarse en su análisis. Dichos nombres, verdaderos actos de imposición en la conformación del pensamiento hegemónico, en oportunidades comienzan a friccionar, entrando en conflicto con miradas revisionistas.

“La necesidad de los distintos regímenes políticos por controlar el espacio público conmemorativo, en especial las calles y sus rótulos desde mediados del siglo XIX provocó, en épocas convulsas, grandes cambios en el nomenclátor callejero” [1]

Apellidos como San Martín, Belgrano, Mitre o Rivadavia-por mencionar sólo algunos-son lo suficientemente seguros como para formar parte del nomenclador de diferentes espacios públicos a lo largo y a lo ancho de nuestro país. Por su parte, Rosas o Perón, que en momentos puntuales de nuestra historia corrieron con la desventaja de la censura, en la actualidad han recuperado totalmente el permiso de ser nombrados y su derecho a ser rememorados. Por el contrario, Julio A. Roca (mentor de la denominada “Campaña al Desierto) quien detentara un exceso de visibilidad histórica por acaparar la rotulación del nomenclador público durante casi un siglo, o Ramón Falcón (responsabilizado por la matanza de obreros en el sur del país a comienzos de la década del 20 del siglo XX), perdieron su imagen positiva con el correr del tiempo siendo, la permanencia de sus nombres en dichos espacios, motivo constante de duras confrontaciones e interminable polémica.

LAS CALLECITAS DE MI PUEBLO TRANSPIRAN HISTORIA

A fines de 2013, algunos vecinos de Leones presentaron ante el H.C.D. un proyecto proponiendo reemplazar la denominación de las calles Presidente Roca y Gral. Roca de nuestra ciudad por la de Pueblos Originarios y Pampas y Ranqueles. Tras ser elevada, la petición fue abierta a la participación de todo vecino que quisiera expresar su opinión, ocasionando acalorados debates.

Al parecer, en lugar de aceptar nuestra historia y aprender de nuestros errores, de tanto en tanto nos surge un impulso de re-describir el pasado y construir un nuevo relato para que la versión histórica concuerde con las nuevas miradas.

Independientemente de mi punto de vista, de la fundamentación ideológica de las ponencias, de los tecnicismos y demás argumentos prácticos de la resolución final, el hecho de que en nuestro pueblo dos calles llevaran el mismo nombre, se me presentaba como tema/problema para investigar.
Comencé revisando los planos más antiguos de la población, comparándolos con los más recientes, para descubrir que no eran sólo dos las redundancias cometidas en el nomenclador público a lo largo de nuestra historia local. Al mismo tiempo, saltan cambios de rotulación y se visibilizan silencios tan significativos que hablan por sí mismos.
Comienzo formulándome las siguientes preguntas:

  • · ¿Qué criterio predomina al denominar una porción del espacio público en los diferentes periodos /trayectos de la historia local?
  • · ¿Por qué se repiten algunos nombres de calles en distintos sectores de nuestro pueblo?
  • · ¿Qué llevó a no respetar lo ya establecido por legislación y cambiar la nomenclatura?
  • · ¿A qué obedecen las ausencias?

Se hace menester, entonces, historizar el proceso.

Como tantas otras poblaciones del sudeste cordobés, en sus inicios, Leones fue denominada villa[2]. Aunque aún no se ha podido encontrar el plano original de su trazado- el más antiguo hasta el momento es el que data de 1886, repetido en 1906-, se puede reafirmar lo ya asentado en Génesis[3]:

“La traza del pueblo de Leones, con pequeñas variaciones, reproduce el esquema utilizado por la colonización europea en casi todos los pueblos ferrocarrileros de la pampa húmeda, consistente en un típico damero- una cuadrícula de diez cuadras al cuadrado-, cortado por las vías que lo atravesaban en su parte central, de este a oeste. El mismo incluía dos plazas, una al norte y otra al sur, con la Iglesia emplazada al norte y orientada hacia el ferrocarril, lugar de llegada de los inmigrantes”.[4]

La villa se expandió en forma un tanto tosca y desordenada, siendo el Bulevar Porvenir-más tarde denominado Colón-, la arteria madre acogedora de las estructuras edilicias más importantes de esa época. La particularidad que diferencia a nuestro pueblo de los demás es que construyó su templo mirando a la estación, pero en el límite norte y descampado de la misma.

Tras Caseros, instalado Urquiza como presidente de la Confederación, comienza el largo proceso de Organización Nacional, que se inicia con la sanción de nuestra Carta Magna y encuentra en Alberdi[5]su mayor referente e inspirador.
Durante este tramo de nuestra historia, se construye el imaginario e ideario que determinará a las décadas posteriores, el que circulará por medio de un relato epopéyico- impuesto a través de actos de imposición simbólica-, en el que se rememoran y ensalzan hitos y héroes de la gesta libertadora nacional-, y de la forma representativa, republicana y federal de gobierno, basándose en dos pilares fundamentales: orden y progreso, siendo el progreso ley y condición esencial del ser, y el orden la cuestión dominante para lograr la meta[6].

Es así como los pueblos que se iban iniciando, al igual que sus calles, ostentarían el nombre de fechas patrias, de las batallas ganadas en la gesta independentista o de sus vencedores, de otros pueblos ferrocarrileros o, simplemente, de los valores y principios que el modelo intentaba imponer. Los nombres originarios de las calles de nuestro pueblo dan cuenta de lo expresado, incluyendo el mismo nombre de Leones.

Como ejemplo contundente de lo expuesto, comenzaré citando las calles que corren de este a oeste, del lado norte del ferrocarril: la primera fue bautizada Bv. Porvenir, la segunda se llamó Bv. Argentino, la siguiente Bv. República y por último, el límite de la villa estaba demarcado por el Bv. Norte. Los callejones al norte del ferrocarril, también de este a oeste, se llamaban Tortugas y Cañada.
Al sur del ferrocarril, repicando el número de cuatro, los bulevares se llamaban: Esperanza, Nacional, Unión y Sur. Entre los bulevares Esperanza y Nacional corría el callejón Bell Ville, siendo el próximo el Ballesteros.
De sur a norte, a ambos lados del ferrocarril, las calles hacían referencia a las provincias argentinas, rememoraban fechas y/ o héroes patrios, estando sus flancos bien protegidos por el santoral- clara referencia de la fuerte presencia de la Iglesia Católica en la construcción de nuestra identidad.
Al norte de las líneas férreas, de este a oeste las calles se llamaban: San Luis, San Jorge, Santiago, Entre Ríos, Corrientes, Tucumán, Araya, Gral. Paz, Reconquista, San Rafael y San José. Las cortadas 20 de Setiembre- una fecha cara para el inmigrante italiano-, y 25 de Mayo marcaban los laterales de la plaza norte.
Por el lado sur: San Pedro, San Juan, Patagonia, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Central, Bouquet, Independencia, San Martín y San Carlos. Siendo las cortadas 3 de Febrero y 9 de Julio los costados de la plaza sur.

Este plano se mantiene por mucho tiempo. El 10 de noviembre de 1927, apoyado en la autorización conferida por el H.C.D, el Intendente Don Santiago Godino, mediante el Decreto Nº 822[7], cambia el nombre de los bulevares tanto al norte como al sur del ferrocarril. Es así como el Bv. Porvenir pasa a llamarse Colón, el República se llamará Belgrano y el Norte, Rivadavia. En el Barrio Sud, el Bv. Esperanza cambia su nombre por el de Bv. Mitre, el Nacional por Sarmiento y el Bv. Unión por Bv. Alberdi, mientras que el Bv. Sud, se llamará Bv. Güemes-nombres que aún se conservan. Sólo una calle de las orientadas de sur a norte se ve afectada por la ordenanza y es la denominada Reconquista que pasa a ser Gral. Roca.

Aunque no se encuentra la fundamentación para tal cambio, puede inferirse que, a más de cuatro décadas de la sanción de la Ley de Educación1420, el relato mitrista y el discurso homogeneizante del normalísimo sarmientista ya habían rendido sus frutos.

 

plano L46

Con fecha 10 de noviembre de 1926, Catastro imprime el plano L 46 presentado por Don Domingo Benvenuto, con lotes a la venta en la ampliación oeste del pueblo- más adelante conocida como Ensanche Oeste. El mismo demarcaba una porción llamada Villa Benvenuto, e incluía, por primera vez, el territorio ocupado por el Pueblo Argentino (popularmente llamado “el pueblito”) con el nombre de Villa La Fortuna. Por el contrario, dicho plano no consideraba la ampliación detrás del Templo Parroquial, conocida como la Villa Hernández.
En efecto, detrás de la iglesia se había iniciado un asentamiento que se extendía, un tanto desordenado y desperdigado sobre tierras compradas en décadas anteriores por Diógenes Hernández para albergar “a gauchos y criollos que, habiendo participado en la Campaña al Desierto, se los había despojado de las tierras con las que el Estado los había retribuido”. La misma habría estado situada desde General Paz hasta la actual Ave. Igoillo y desde calle Dante Alighieri a Garibaldi.

Volviendo al plano L46, allí se registran las tierras adquiridas por Domingo Benvenuto que se ponen a la venta, con la siguiente inscripción, asentada en el costado superior derecho:”Terrenos a venderse en el ensanche oeste del pueblo de Leones FCCA. Para datos dirigirse a la Casa Domingo Benvenuto, Leones. FCCA”. Mientras que al pie y a la izquierda, en las referencias, se lee: “Los terrenos marcados en colorado son los vendidos; los marcados en verde, a vender; y el azul claro es el PUEBLO DE LEONES.”

Resulta llamativa e interesante tal inscripción pues nos alienta a hipotetizar que se iban formado villas o caseríos independientes, especialmente al no encontrarse asentado explícitamente, en una ordenanza o decreto, el haber sido incorporadas dentro del ejido urbano y legalmente reconocidas como barrios del municipio.

El plano precitado contiene las manzanas y sus respectivas parcelas mesuradas y numeradas; además figuran las calles debidamente trazadas y ya nominadas, tanto en el ensanche como en la Villa La Fortuna.
El límite este comenzaba cruzando la calle San José y estaba demarcado por una arteria principal, la Calle Benvenuto (actualmente Alte. Brown) que nacía al norte de la línea férrea y recorría todo el territorio, hasta el final de La Fortuna. Le seguían, en el mismo sentido, las calles Presidente Alvear, Presidente Roca, Gral. Mitre e Italia, aunque de menor extensión, pues se cortaban al llegar a Sastre, adonde comenzaba, por entonces, la otra villa.
El plano asentaba una cortada o callejuela -de oeste a este-, adonde nacía la calle Teodolinda para extenderse hacia el norte, además de un parque señalizado como Benvenuto –entre el Bv. homónimo y las calles República (Belgrano), Norte (Rivadavia) y Pte. Alvear.
De oeste a este, las arterias incluidas eran Dante Alighieri, Laprida y Garibaldi, que mantenían su denominación en toda su extensión, seguidas por Leonardo, Atilio y Presidente Irigoyen, así llamadas sólo hasta toparse con Teodolinda.
En La Fortuna, las calles de norte a sur eran: M. Márquez , San Martín, Belgrano, Balcarce, Rivadavia, Isabel y P. Sastre. De este a oeste, S. Sastre, Coronel Rodríguez, Monterroso, José González, Tiscornia, I. Sollia, Benvenuto y Teodolinda.

Aunque no se encuentran registros ni testimonios seguros, se dice que Benvenuto habría bautizado algunas de las calles de su territorio con los nombres de familiares: el de su esposa Teododolinda y sus hijos Leonardo, Atilio e Isabel; además de su pueblo y su tierra natal- Monterrossso e Italia.
Queda claro que los inmigrantes italianos expresaban su amorosa nostalgia del terruño en la tierra de acogida, a juzgar por la cantidad de arterias, monumentos e instituciones que rememoran a la madre patria y su cultura.

El porqué del uso de los nombres de presidentes argentinos, incluso algunos aún vivos y en ejercicio por entonces, no quedó oficialmente registrado. Los intendentes radicales de la época-Ramón Infante o Igoillo-, no dejan constancia de haber participado en la denominación de esa sección, mientras que Don Domingo Benvenuto sí dejó la suficiente como para pensar que simpatizaba con los demócratas de Cárcano. Tampoco se puede rastrear el origen del nomenclador de la Villa La Fortuna, a excepción de Tiscornia, uno de los primeros terratenientes en adquirir parcelas por esta región.

Vemos entonces cómo se originan las primeras repeticiones en el nomenclador callejero de nuestra ciudad que, noventa años después de la impresión de aquel plano, aún subsisten, a excepción de Gral. Mitre que pasa a llamarse Intendente Zanotti (Ord. 607/00).

De lo anterior se podría hipotetizar que estas villas se tomaban como espacios a urbanizar un tanto independientes e inconexos, sin la previsión de que podrían eventualmente crecer y ser anexados como barrios del municipio y que la cuestión de tal repetición en el nomenclador sería causal de molestias y confusión.
No obstante las modificaciones efectuadas posteriormente, éste es el plano del pueblo de Leones que figura oficialmente hasta la década del ‘40, como puede observarse en la Guía Peuser de los Teléfonos para las Provincias de Córdoba y San Luis de 1947 (pág.364), o en la publicación oficial de la Guía de Correos y Telégrafos Nº9, de 1941(pág1113) en los apartados correspondientes a Leones.

No obstante, para tal fecha –según la documentación consultada-, sus gobernantes ya habían realizado una serie de cambios en el rotulador callejero y tomado algunas decisiones tendientes a mejorar la calidad de vida de sus habitantes buscando nuevas vías de comunicación y expansión, lo que sin dudas debió modificar la traza real del pueblo.

El 17 de setiembre de 1931, con motivo del primer aniversario del fallecimiento de Don Donato Garetto, ex Concejal Municipal y muy apreciado líder del movimiento agrario, el Comisionado Municipal, Don Francisco Naveiro, por medio del Decreto Nº 134/31 dispone, junto a otros honores, que se llame Donato Garetto la calle que por entonces figuraba en el plano con el nombre de Santiago y que dicho nombre le fuera transferido a la llamada Presidente Irigoyen. Decreto sancionado y archivado, pero probablemente no ejecutado, puesto que Santiago es el nombre que desaparece del plano, mientras que Presidente Irigoyen aún permanece.

No sorprende que un comisionado del gobierno de la Revolución de Uriburu, responsable de derrocar al Presidente Irigoyen, censurara y proscribiera su nombre, lo novedoso de esta resolución es que marca el inicio de una tendencia significativa: comienzan a designarse las calles con los nombres de aquellos ciudadanos locales-por nacimiento o adopción-, cuyo accionar en beneficio de la comunidad se consideraba lo suficientemente meritorio y digno de ser resaltado y rememorado.

Durante la gestión del intendente de S. Godino- con el propósito de encontrar una salida que permitiera acceder a otros pueblos del interior cordobés y santafesino-, se adquiere a los herederos de Diógenes Hernández una franja de terreno al norte de la Garibaldi, entre Tucumán y Corrientes (actual Italia). Dicha salida, que durante muchos años el decir popular la mencionara como “el camino de la Esso”, lleva actualmente el nombre de Diógenes Hernández.

A mitad de la década del ’30 un hecho trascendental- como el paso de la Ruta Nacional Nº9, inaugurada oficialmente en mayo de 1937-, cambiaría totalmente el eje de desarrollo y expansión de la localidad.
En 1938, durante la intendencia del Dr. Amadeo Bertini, Ismael Ortiz Soria y Clementina Hernández de Ortiz Soria ofrecen cederle gratuitamente al municipio una franja del terrero que se extendía al frente de una de sus propiedades, lo cual permitiría unir al pueblo con la ruta.
Autorizado por Ordenanza Nº 196/40, el Intendente Bertini, mediante Decreto Nº 347 del 8 de agosto de 1940, cita a los donantes a suscribir la escritura correspondiente decretando, además, que los mismos serían eximidos de impuestos en sus propiedades por un período de ocho años, lo que cesaría automáticamente al efectuarse una venta, sólo sobre la porción de parcela vendida (Decreto Nº 346/40). El terreno mencionado consistía en una franja de 25m de ancho, desde la ruta hasta la calle Garibaldi.

Conforme la Ley Nº3.768, el Intendente Bertini firma un convenio con la Dirección de Vialidad Provincial encargada de construir el acceso a la población, el que totalmente pavimentado, se inaugura el 10 de mayo de 1941, con el nombre de Avenida Fernando F. Igoillo, la que un decenio más tarde, será engalanada con un arco de ingreso.

En 1944, durante la gestión del Comisionado Fragueiro, se extiende el límite este del pueblo una cuadra más, recibiendo dicha vía el nombre de Juan Costa, en honor a otro líder agrario.
En 1950, con motivo del centenario del fallecimiento del Padre de la Patria, el Bv. Argentino es rebautizado Avenida del Libertador ostentando, por un tiempo, el privilegio de convertirse en peatonal los días sábado y domingo, de dieciséis a veintiuna horas, entre Gral. Paz y Gral. Roca.
Por el mismo decreto se bautiza Calle Argentina al tramo entre Garibaldi y Rivadavia.

Una arteria con muchos cortes y exceso de nominación, ya que el acceso al pueblo, por entonces, recibía el nombre de Avda. Igoillo hasta Garibaldi; desde allí a Rivadavia el tramo se llamaba Calle Argentina y, pasando la Rivadavia, se transformaba en Araya. Era necesario simplificar el nomenclador. En 1965, una ordenanza municipal promulgada por el Intendente Don Pedro Zanotti designa Fernando F. Igoillo a toda la avenida de acceso a la población hasta Rivadavia y, desde allí hasta Bv. Colón, pasa a llamarse Ramón C. Infante– quedando anuladas las otras dos denominaciones.

Plano L48

Como es de conocimiento público, por iniciativa del Senador Don Delfino Zemme, desde el 5 de setiembre de 1953, Leones pasó a llamarse Perón y la Avda. Gral. Paz, Eva Perón, restableciéndose sus nombres originales a partir de octubre de 1955.

En lo que respecta al nomenclador callejero, durante la gestión del Comisionado Municipal Don Bautista Peiretti, la calle Benvenuto pasa a llamarse Alte. Brown, desde Bv. Colón a la Ruta Nacional Nº9, manteniéndose la denominación original en el Barrio La Fortuna- dato tomado del testimonio de quien oficiara como secretario municipal, pues ha desaparecido el archivo de lo actuado durante el período 1955-1958.
Coincido con la historiadora Marta Nuñez en que el archivo municipal ha sufrido una significativa mutilación al desaparecer los libros pertenecientes a dicho período, empero no es la única, tampoco se han podido recuperar los de la administración de Santiago Godino (1925-1927).

Varios son los cambios y los aportes en el nomenclador callejero llevados a cabo durante las tres intendencias de Don Pedro Zanotti. En 1960, las calles Corrientes e Italia intercambian sus nombres; el callejón Tortugas es elevado a la categoría de calle con el nombre de Mariano Moreno, al igual que el Cañada, con anterioridad denominado Joaquín V. González.
Desde Garibaldi a la ruta, en dirección oeste-este quedaban tres calles abiertas, continuación de Leonardo, Atilio y Presidente Irigoyen, las que a partir de Teodolinda figuraban en los planos con los números 1, 2 y 3.
La Nº 1 pasó a llamarse Bautista Peiretti, y la 3 Maestro García. Al mismo tiempo, en el centro, San Rafael es rebautizada Dr. Amadeo Bertini.
Por esa época, el Bv. Colón es ascendido al rango de avenida entre Italia y Bertini. (Hecho desconocido por la mayoría pues probablemente jamás se efectivizó).

Desde la última intendencia de Don Pedro Zanotti, a mediados de1970 hasta 1983, se abre un prolongado paréntesis con unos cuantos años de inactividad en lo que respecta a rotular calles. No obstante, la recientemente proclamada ciudad de Leones se sigue extendiendo. Vislumbrando su potencial de crecimiento futuro, el Superior Gobierno de la Provincia, por medio del Decreto Nº2.650, hace lugar al pedido de extensión del ejido urbano.

Ya no se concebía seguir expandiéndose sin una planificación coherente. Es así como en 1980, un equipo de especialistas en la materia elaboraría el Plan Regulador de la ciudad de Leones. Conocido como el PLOU (Plan de Organización Urbana) dicho plan, fundamentado en “teorías urbanas que basaban la planificación en el concepto de zoning, entendía a la ciudad como un hecho rígido que se podía controlar, preestableciendo zonas de uso no relacionadas entre sí, por ejemplo: zona residencial, zona comercial, zona recreativa, zona productiva, etc.”[8]
Desde entonces, los planos de la traza del pueblo, respondiendo a tal criterio, muestran zonas bien delimitadas.

Los barrios de nuestra ciudad se multiplicaron: Bario Sud, Barrio Norte, seguido por la Villa Hernández y el Barrio Parque. El Ensanche Oeste, que antes albergara a la Villa Benvenuto, comienza a dar lugar a la incorporación de nuevos complejos habitacionales, como las 48 viviendas del Bario Fo.Na.Vi. Y, más adelante, los sectores destinados al Parque Industrial I y II con sus Áreas de Emprendimiento Productivo.
Cruzando la Ruta Nacional, el antiguo Bº La Fortuna anexa vecinos, con tendencia este, el Barrio Rosso- Leones – que bien podría seguir expandiéndose, permitiendo subdivisiones y anexos.

Con el retorno de la democracia, vuelven las designaciones.
Por Ordenanza 173/83, la calle Nº2 llevará el nombre de Soldado José Luis Allende en honor al héroe leonense muerto en batalla en la Guerra de las Malvinas. Más adelante se honrará la memoria de todos los soldados caídos en “defensa de los inalienables derechos de los argentinos en el Atlántico Sur”, designando Malvinas Argentinas al paseo público abierto en los terrenos del F.C.C.A. que dan sobre el Bv. Colón. (Ord.105/85).
En el Barrio Benvenuto, la cortada sin nombre ubicada al sur del entonces Bachillerato Técnico Especializado Manuela Pedraza recibe el nombre de la heroína que, en 1806, luchara valientemente durante las Invasiones Inglesas en la Reconquista de Buenos Aires (Ord.106/85).
En la Villa Hernández, se designa Pedro Galanti a la cortada sin nombre ubicada en la Mz27, del Barrio Hipotecario comprendido en dicha villa. En los fundamentos se establece que “se desea rendir honores a quien fuera uno de los pioneros de la primera banda de Leones”. (108/85).
En el límite suroeste del Barrio Sud, el gobierno del Dr. Angeloz inaugura un grupo de viviendas a lo largo de una nueva calle, la que recibirá el nombre de Don Amadeo Sabattini en memoria del líder radical que fuera gobernador de nuestra provincia.(Ord.259/88)
En el Ensanche Oeste, se designan con los nombres de Fray Mamerto Esquiú a la calle ubicada en la Mz101, que corre de este a oeste, entre Gral. Mitre y Corrientes y Monseñor Efrain T. Quinteros a la ubicada en la Mz. 100, que corre de norte a sur, ambas situadas en el Barrio Fo.Na.Vi. Además, se nomina Pbro. Domingo Losno a los pasajes y la plazoleta al interior de la Mz 99 de dicho barrio.
Aunque no se fundamenta en qué se basan las dos primeras nominaciones, los nombres se imponen por sí mismos. Con respecto al tercero se hace constar que es “por haber sido el primer capellán designado en la villa en 1889”.

En el año 1997, mediante la Ord.524/97, el H.C.D. dispone que el tramo urbano de la RN 9 lleve el nombre de Eva Perón, “por ser considerada la mujer del siglo, propulsora de la gesta histórica de 1945, que marca el nacimiento del movimiento justicialista” y 17 de Octubre a la calle pública de tránsito pesado que marca el límite oeste de la población, desde la Ruta Nacional al Ferrocarril Mitre, “para rememorar la histórica fecha y dejar el debido testimonio a las futuras generaciones del justo reconocimiento del pueblo a quienes marcaron huellas profundas en la consideración popular”.
El culto a la nueva advocación mariana, prueba de la religiosidad de nuestra sociedad, impulsa a los concejales a hacer lugar a los vecinos del Bº Hipotecario para que otra de sus calles se llamará San Nicolás (Ord. 525/97).

Como ya mencionara, hacia el año 2000, se cambia el nombre de Gral. Mitre por el de Intendente Zanotti. En 2006 se decide que la calle entre P. Roca e Intendente Zanotti, desde Avda. del Libertador a D. Alighieri, lleve el nombre del reconocido ornitólogo hijo de Leones William H. Partridge (836/06). En 2013, se abre un pasaje en la manzana 113, entre las calles Leonardo y Atilio del Ensanche Oeste, que rememorara a Juana Azurduy, la heroína peruana que luchó por la emancipación latino-americana (Ord. 1142/13).

Por Ordenanza 527/97, el Concejo Deliberante establece las condiciones para la nominación de calles y/o avenidas de la ciudad, previa consulta a sus vecinos.
En la sesión del 25 de octubre de 2006, el H.C.D., al tratar el cuarto punto del orden del día, la nominación de ciertas calles sin nombre, discuten distintas formas de aplicación y criterios de resolución. Tomando como precedente la ordenanza 537/97y, apoyándose en los Art. Nº 31 y 33 de la Ley Orgánica Municipal Nº8102, pide a la Directora de Cultura “la organización de una lista con nombres de personas locales ya fallecidas, representativas de la ciudad o del barrio que se hubieran destacado en la comunidad por su accionar, conducta u otra actitud a valorar.”

Respetando el espíritu de la ordenanza, de las listas presentadas, se asignan los nombres de Mario Luna y Casiano Ortega para dos cortadas sin nombre ubicadas en las Mz.6 y 28 del Bº La Fortuna; Los Sauces y Los Niños para las cortadas en las Mz.106 y 105 de la Villa Hernández; Roberto Penna y Márquez (los vecinos pronuncian “marqués”) para las dos cortadas en las Mz. 35 y 36 del Bº Sud, todas incluidas en la Ordenanza Nº 866/07.

De las anteriores designaciones, se incorpora otra repetición en el nomenclador, puesto que Márquez es el nombre de una calle que ya existía desde nuestros primeros tiempos en el Bº La Fortuna.
¿Por qué los vecinos del Bº Sud proponen un nombre ya existente? ¿Quién fue Márquez y por qué ese nombre tiene tanta significación para esos vecinos? ¿Se trata del mismo Márquez del Bº La Fortuna? ¿Los concejales conocían que ya existía otra calle con el mismo nombre?
Es una pena que en los considerandos de la ordenanza no se asiente la fundamentación dada por los vecinos para emitir tal selección.
Los locales de esta generación quizás podamos dar cuenta de quiénes han sido estos vecinos e inferir las razones. Pero el tiempo pasa y la historia nos alcanza, sin mencionar que es condición sine- qua-non dejar constancia clara y suficientemente explícita en los documentos oficiales de las consideraciones de aquello que se legisla.

 

Plano 2018

 

El decir/saber popular está cargado de subjetividad que generalmente va deformándose a través del tiempo y, al pasar de generación en generación, se impregna de ilusión autobiográfica y dichos legendarios que detentan un atractivo colorido folclórico, pero que mucho distan de hacer gala de veracidad, objetividad o exactitud histórica.
De la lectura de las actas, ordenanzas, decretos municipales y demás documentación, se desprende que generalmente se da por cierto todo lo expresado en las propuestas, sin controlar fehacientemente la veracidad y exactitud de los datos, recurriendo a las fuentes.
Al respecto, daré sólo dos ejemplos con su aclaración:

1) El Pbro. Losno (1899-1902) fue el primer sacerdote que residió en nuestro pueblo, aunque por un corto tiempo, pero no fue nuestro primer capellán. Dicho ministerio fue ejercido desde 1894 a1899 por el sacerdote Elmiro Ruiz, párroco de la Asunción (Ms. Mz.), adonde pertenecía nuestra capellanía.

Al respecto, me pregunto por qué no existe una calle que recuerde el paso por Leones de nuestro primer párroco, el Pbro. Antonio Mosso (1910-1921), o el comprometido accionar a favor de los sectores más humildes de la población del Padre Juan Diego Saravia Caminos(1921-1926) que llevó a la Villa La Fortuna y al Barrio Sud educación sistemática mucho antes que el Estado, al fundar dos escuelas parroquiales.

2) Don Pedro Galanti, supera ampliamente el perfil requerido para que su nombre designe a una calle de nuestro pueblo ya que fue un precursor de la cultura leonense cuya labor incesante en distintos ámbitos redundó en beneficio de nuestra comunidad, en todo sentido. Miembro del Concejo Deliberante y Tribuno (1927), asumió la Intendencia con carácter provisorio en 1928. Co-fundador del Círculo Católico de Obreros y primer presidente de la institución, repicó varios mandatos; delegado ante la Federación de Círculos Católicos de Obreros; catequista y miembro de la Junta Parroquial; ensayista, conferenciante y corresponsal del Diario Los Principios; fundador de la Escuela de Música Parroquial asumida más tarde por la comuna; Director del Coro Parroquial; Director de Cultura Municipal, y los etcéteras pueden continuar varios renglones, pero la Primera Banda de Leones data de1919 y su primer director fue el Maestro José Farina.

El paso de la autopista Buenos Aires-Córdoba hizo necesario prever rutas de acceso. La Circunvalación en sus tramos norte, este y sur es bautizada Presidente Néstor Kirchner (Ord. 1114/12y 1240/15)[9], mientras que la salida oeste, años antes nominada mantiene el nombre de 17 de Octubre. Por ordenanza 1321/17, el tramo desde la calle Eva Perón hasta el límite norte del radio urbano que empalma con la autopista lleva el nombre de Delfino Zemme.

Los nuevos complejos habitacionales reclamaron la re- apertura de dos calles públicas anteriormente cerradas[10]. El pasaje de la calle Donato Garetto, por Ord. 1134/13, ostenta el nombre de “La Caldera”, para rememorar el fervor futbolístico y al antiguo campo de deportes del Club Sarmiento antes enclavado en esos terrenos. En el Barrio Sud, la Ord.1329/17 bautizó Pasaje Posta Los Leones a la porción recuperada del Callejón Bell Ville.

Junto al concepto urbanístico de los complejos habitacionales aparece, además, un fenómeno típico de las grandes urbes: los condominios, el uso del espacio aéreo, los barrios cerrados, privados y residenciales; las demoliciones de bellas construcciones del pasado que conformaban nuestro patrimonio cultural, y las extensiones de terreno ganadas a la zona rural para ser loteadas.

Ante la expansión de la ciudad a fines del ‘90 y durante la primera década del tercer milenio, nuestras autoridades opinan que “se hace imprescindible prever el crecimiento ordenado de la planta urbana y de las hectáreas ganadas para al ejido urbano mediante la Ley Provincial Nº 9754, ratificada por la Ordenanza 1001/09”.

Con tal propósito, entre 2011 y 2012, se elabora para Leones un Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial-Plout-, cuya propuesta, que intenta ser superadora respecto de la del 80, tiene como objetivo observar la ciudad desde distintas perspectivas, teniendo en cuenta la particular relación del hombre, como ser social, con su espacio-tiempo.
Sus autores se proponen trabajar en base al concepto del Mg. Jorge Montenegro de Unidades Ambientales definidas como: “…toda porción de territorio en el que la relación de la Sociedad, el Medio Natural, el Medio Construido y el Medio Productivo, se genera, se construye y se controla de una manera diferenciada a la otra, configurando un territorio de ambientes integrados y dependiendo de las características intrínsecas de esa porción de territorio en términos socio-ambientales, físico-funcionales y morfológico perceptuales”[11].

Múltiples son los criterios abordados cuando se trata de asignar nombres a las calles de una ciudad, como así también de variadas son las razones, las que no sólo obedecen a cuestiones históricas, políticas o religiosas; también suelen usarse ejes temáticos, por ejemplo, nombres de plantas agrupadas por especies, de animales, países, etc. En general, este diagrama está organizado de manera tal que cada zona o barrio se caracteriza por girar alrededor del predominio de una temática.

Si bien en nuestros inicios el nomenclador seguía una lógica predeterminada, ésta se fue perdiendo con el correr del tiempo. Al observar en los planos actuales la ubicación de las denominaciones podemos constatar que no sigue ningún diagrama particular predeterminado ni respeta patrón alguno, sino que es un tanto azarosa, coyuntural, a veces oportunista y populista, con algunas redundancias injustificables y ausencias significativas.

Sin intención de polemizar ni de caer en dilemáticas discusiones de carácter ideológico y/o político- partidarias, es llamativo que con el retorno de la Democracia y durante períodos de gobiernos radicales, y otros con autoridades radicales en el Departamento Legislativo Municipal, no haya en Leones una calle/avenida que honre la memoria de los Presidentes Constitucionales Arturo U. Illia o Raúl Alfonsín.
Podría uno preguntarse, también, al sopesar la obra de gobierno y el legado a nuestra comunidad, por qué no Dante Rosano para designar el empalme desde/ a la autopista o parte de la extensa circunvalación.

De todos modos, si miramos nuestra historia retrospectivamente, es indudable que nos demuestra una deuda mayor como comunidad, cual es la falta de reconocimiento para uno de nuestros indiscutibles pioneros y benefactores: Don Juan Canale[12].

Como bien se manifiesta en el PLOUT (2011-2012), debe preservarse el patrimonio cultural para “dejar visible las huellas del proceso de consolidación y estructuración urbana, induciendo a la conformación de la memoria colectiva, al fortalecimiento de la pertenencia y la proyección de la carga histórico-cultural a las futuras generaciones”.[13]

La conformación de la memoria colectiva, el sentimiento de pertenencia y el traspaso del patrimonio histórico-cultural a las futuras generaciones también se construye, se consolida y se vehiculiza a través de la denominación de los espacios públicos. Se describe y escribe historia en este simple pero significativo acto de de gobierno que trascenderá a la posteridad y que requiere, por lo tanto, de mucho sentido de responsabilidad, equidad y pertenencia, además de un profundo compromiso con el conocimiento de lo intrínseco de nuestra idiosincrasia y nuestra cultura y una buena dosis de objetividad. Es precisamente por su carácter trascendental en la construcción identitaria que no debiera tomarse con ligereza ni dejarse librado a espontaneísmos, entusiasmos de tendencia pasajera o intereses oportunistas.

 

 

BIBLIOGRÁFICA CONSULTADA:

· ORDENANZAS, DECRETOS Y DEMÁS DOCUMENTACIÓN DEL ARCHIVO MUNICIPAL DE LEONES 1916-2018.
· PLANOS DE LA CIUDAD DE LEONES.
· MOLLAR M.GHIONE M.: GENESIS, 2010.
· NUÑEZ, MARTA: LEONES EN EL PASADO Y PRESENTE.
· PLAN DE ORDENAMIENTO URBANO MUNICIPAL (2011-2012)
· VALENTINA TOPOFILIA: LA REPÚBLICA DE LAS CALLES
· GOMEZ, DIEGO: BALCANES, BELGRADO Y LA IDEOLOGÍA DE SUS CALLES.
· elmundo.es- Madrid.

 

[1] https://valentinatopofilia.wordpress.com/2016/11/23/la-republica-de-las-calle
[2] Población de tamaño intermedio entre aldea y ciudad, dotada de una economía en la que el sector terciario comienza a tener importancia.
[3] Mollar, M. y Ghione, M.: Génesis, Cap. 17, pág. 209-210.
[4] En cuanto a su extensión, las manzanas medían ciento once metros en su costado este-oeste y ciento veinte en el flanco norte-sur, a excepción de las manzanas 25, 26, 10 y 11, divididas en dos partes por un callejón de ocho metros de ancho orientado de este a oeste, que servía para la entrada de los carros y caballos.
Al subdividirse las manzanas, los lotes presentaban dieciocho metros de frente por cincuenta y seis metros de fondo. Todas las calles orientadas de norte a sur fueron trazadas de dieciocho metros con noventa centímetros de ancho, o en su defecto, veinte metros con cincuenta centímetros; en tanto las que corren de este a oeste, llamadas bulevares, son de veinticinco metros de ancho, a excepción del Bulevar Colón antes denominado Porvenir y el Bulevar Mitre antes Esperanza, que son de treinta metros.
[5] Reunidos por Echeverría, bajo los postulados del Dogma Socialista, los intelectos que conformaron la Joven Argentina, conocidos como la generación del 37, pergeñaron varios proyectos de país.
[6] Mientras que la antigüedad se distinguió por el arquetipo-mito, la modernidad tiene a las utopías, esos grandes relatos legitimados por las ideologías que impulsaron al hombre hacia el futuro con la idea de progreso.
Gran contradicción el maridaje de la historia y la utopía como motor del progreso de la humanidad, si se tiene en cuenta que la inviabilidad es una de las principales señas de identidad de lo utópico. No obstante, los progresistas, al pensar el camino de la humanidad hacia la perfección, se referían al progreso como aprendizaje individual y logro colectivo en su sentido máximo. Para el progresismo, la consolidación y la extensión de la ciencia o la Razón y su aplicación a la resolución de todos los problemas del hombre, sería la fuerza fundamental del progreso general de la humanidad.
[7] Pág. 277 del Libro de Actas Municipales 1916-1928.
[8]Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial, Propuesta de Ordenamiento Urbano Y Territorial Pág.2-3.
[9] Designase así a la avenida de Circunvalación que va desde la intersección del Bv. Colón y la calle Juan Costa, al sur de nuestra ciudad, costeando las vías hacia el este, pasando por la curva del ex matadero y de allí hasta la Rotonda Nº2 y su intersección con la RN 9 . Desde esta rotonda, hacia el norte, hasta llegar a la Rotonda Nº3 y desde allí al oeste hasta tocar la Rotonda Nº4 y encontrarse con el Acceso a Delfino Zemme.
[10] Por Decreto Nº 177 del 1/8/1929 se fraccionó la calle Bell Ville, al Sur de la vía férrea, entre las calles Independencia al Oeste y Bouquet al Este, manzana12, otorgándosele a perpetuidad al señor Andrés Rosso.
El 1º de abril de 1930, se le permite al Club A. Sarmiento mantener clausurada la calle San Jorge, que cruzaba la manzana 36, en su extremo este, de propiedad de la referida institución.
[11] Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial, Propuesta de Ordenamiento Urbano Y Territorial Pág.2-3.
[12] Para interiorizarse sobre su obra ver Génesis, Cáp.13, pág.163-64.
[13]Lo encomillado en cursivas es copia textual del Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial
Propuesta de Ordenamiento Urbano Y Territorial Pág.2-3