Cayuqueo en el Recuerdo

Cayuqueo Córdoba

por Marta Montivero

“Un pueblo es como un hombre: cuando éste desaparece
nada queda de él, a menos que haya tenido la precaución
de dejar sus huellas en las piedras del camino” Elie Faure.

 

Junto a un grupo de jóvenes, cuyos padres y abuelos habían vivido y trabajado en Cayuqueo comenzamos con la tarea de recuperar memorias y testimonios, conocer sucesos y personajes, recopilar fotografías y documentos y escuchar historias de sueños y de esperanza… porque si rescatábamos la historia y las huellas, Cayuqueo continuaría
viviendo en nuestro recuerdo…

Acompañados de mucha gente, testigos de los hechos y recuerdos de vida que hoy presentamos en este trabajo, hemos logrado comenzar a rescatar la historia de uno de los tantos pueblos de nuestra “pampa gringa” que nació con el ferrocarril y que por una conjunción de causas ha desaparecido.
Si bien hoy presentamos este escrito, sabemos que aún queda mucho por hacer, porque existen muchos relatos, documentos, anécdotas, fotos, testimonios de antiguos pobladores por recabar.

 

“Cayuqueo en el Recuerdo” rescata la historia de un pueblo y de su gente, para resguardar la memoria, para vencer el silencio y el olvido.

Deseamos que este trabajo se constituya en el reflejo de este encuentro emocionado y nostálgico donde ocupan un lugar importante el terruño, las raíces, los afectos, los recuerdos, las ausencias y el paisaje que nunca se abandona y que se lleva para siempre en el corazón…

 

UBICACIÓN GEOGRÁFICA

En épocas de su fundación, Cayuqueo pertenecía al Departamento Unión. Así lo describe el Anuario Guía del Diario Córdoba del Año 1938:

“Departamento Unión. Este departamento está encerrado dentro de los siguientes límites: al norte, San Justo; al sur, la provincia de Buenos Aires; al este Marcos Juárez y al Oeste, Juárez Célman y Tercero Abajo. Sus pedanías son: Bell Ville, Litín, Ascasubi, Loboy, San Martín y Ballesteros. Junto con General Roca ocupa el tercer lugar, por su extensión, entre los departamentos de la provincia y el cuarto en población (…) Seis líneas férreas cruzan el departamento y los ramales del Central Argentino de Río Tercero a Cruz Alta, de Villa María a las Rosas, de Río Cuarto a Villa Constirtución y el del Pacífico (Villa María a Rufino). Sobre ellos se hallan asentados
numerosos y pujantes pueblos. En la linea del Central Argentino se ubican las poblaciones de Idiazábal, Cayuqueo, Ordóñez, Justiniano Posse (…)”.

Actualmente (y debido a las sucesivas modificaciones departamentales que sufre la provincia y que culminan en el año 1946), Cayuqueo está ubicado en el Departamento San Martín, sobre la ruta provincial número seis.

 

 

LA GEOGRAFÍA

Cayuqueo es un pueblo de la llanura pampeana, cuyo relieve es muy plano y con escasa pendiente. Presenta una gran variedad de suelos. Existen áreas deprimidas con lagunas permanentes y semipermanentes.
En cuanto a la flora original, la zona de Cayuqueo forma parte de la región del Espinal. El Espinal era una franja de bosques espinosos que rodeaba a la Estepa Pampeana.

La expulsión del aborigen y el avance de la frontera agrícola fueron decisivos para el Monte del Espinal. El Espinal fue la primera víctima de la expansión de la frontera agrícola hacia las zonas boscosas del país. Luego de explotados sus abundantes recursos forestales, los desmontes abrieron tierras a la agricultura y la ganadería.
La flora y fauna del Monte del Espinal era muy rica: talas, algarrobos, chañares, espinillos entre sus árboles y numerosa cantidad de aves, animales e insectos componían
este monte.

 

EL ORIGEN DEL NOMBRE

CAYUQUEO es un nombre de origen mapuche que viene de la voz kayukeupü y significa “seis pedernales”.
La página crónicas e historias ferroviarias.blogspot.com.ar, aporta el siguiente dato: “Cayuqueo: Estación ubicada en el departamento General San Martin en la provincia de Córdoba del ramal del ex FC Mitre que unía Casilda con Dalmacio Vélez Sarsfield, cuyo ramal fue habilitado en 1911.

Por resolución del superior gobierno de la provincia del 12 de Octubre de 1912, se designó a la estación con el del cacique que fue batido por el Coronel Mitre en la Cañada de los Leones cerca de Melincué en 1857 .El verdadero nombre de este cacique era Coligneo que juntamente con su tribu colaboró en la defensa de la frontera entre Bragado, Junín y Fortín el Triunfo.”

 

 

EL PASO DEL FERROCARRIL

Como otros tantos pueblos de la Argentina, CAYUQUEO nació de la mano de la estación ferroviaria. “El ferrocarril fue partero de la mayoría de los pueblos de La Pampa, cuando se conocía el lugar de paso de las vías -que muchas veces se sabía con anticipación- comenzaban los intermediarios a ofrecer tierras que sabían favorecidas por el ferrocarril” -nos dice el geógrafo Walter Cazenave. Y agrega que “la estación misma fue, y sigue siendo aún hoy en varias localidades, el centro de reunión social, el lugar de cita democrático y gratuito donde los pobladores se congregaban para presenciar un gran acontecimiento: la llegada del tren”.

El ferrocarril fue construido por ingenieros británicos a comienzos del siglo XX y cerrado definitivamente en 1978. La Orden de Servicio Nº 53 del Ferrocarril Central Argentino perteneciente a la semana del 14 al 20 de Mayo de 1911 registra que es habilitado el ramal desde Idiazábal a Dalmacio Vélez y libradas al Servicio General las estaciones
de Cayuqueo, Pasco y Ticino:

En la tabla 2 de la Red general del libro de Disposiciones Legales más importantes producidas en el año 1911 se lee:
Diciembre, 13 de 1911 – Resolución denominando “CAYUQUEO” la estación del kilómetro 255,2 (Fuente: Museo nacional Ferroviario).
Al borde de la ruta, las dos casas del ferrocarril y a pocos metros, perduran las huellas de “tiempos mejores”, entre ellas los cimientos del depósito ferroviario -antiguamente usado para cargar los productos agrícolas en los trenes.

 

 

Las estaciones se construyeron al estilo “inglés”. Así lo describe Oscar B. Ludueña: “La estación ferroviaria construida con la típica fisonomía inglesa, con ladrillos vistos, una amplia galería andén y habitaciones clásicas para las oficinas del Jefe, boletería y encomienda. Detrás de la misma se puede observar un aljibe para la extracción de agua potable, dos o tres bancos con los asientos de varillas de madera y apoyados en patas de hierro y por último, el reloj con números romanos y la campana de bronce ambos de origen inglés. Como establecía el reglamento ferroviario, a ambos lados de la estación se podía leer el nombre de la misma en una especie de cartel que decía CAYUQUEO parapetado con dos laderos de hierro fuertemente amarrados al suelo”.

El plano de Cayuqueo fue presentado ante el Superior Gobierno de la Provincia, el 13 de agosto de 1935 por Federico Guillermo Covernton. Cayuqueo, era un pueblo netamente rural, con unas pocas manzanas y calles de tierra. La gente se movilizaba de a caballo, en carro o sulky. Las vías del ferrocarril cortaban el pueblo por la mitad y el Jefe de la estación era considerado como una autoridad más del pueblo.

Como en todos los pueblos del interior, el paso del tren era un acontecimiento, la gente se juntaba, especialmente los jóvenes y las señoras para pasear por el andén y ver pasar el tren y sus pasajeros, quienes también saludaban amablemente a los lugareños.

El predio de la estación ocupaba un amplio espacio con una tranquera de acceso, pintada de blanco, con estructura de madera y un alambrado similar al del campo, lo rodeaba. Dentro del mismo, los galpones ubicados al norte que servían de depósito y almacenamiento. El tren generaba una movilidad constante de productos elaborados y materias primas.

Recuerda Juan Cóccolo: “El tren acercaba toda la mercadería para los negocios, principalmente el de Ramos Generales y se llevaba todo lo que se producía en el campo. Los galpones servían de acopio de cereales, que luego se enviaban a los puertos de Rosario o Buenos Aires. Pero, el tren llevaba también animales, lana que se obtenía de la esquila, cueros, pieles, huevos, aves de corral, en fin, todo lo que se producía…En los galpones, se guardaban las bolsas con las cosechas cuando aún el proceso de carga se hacía de forma manual y requería de cientos de trabajadores que venían de distintos lugares del país…”

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *