Marcos Juárez, la Posta Espinillos

Córdoba Marcos Juárez

El origen de la ciudad de Marcos Juárez se remonta al establecimiento de una posta a la vera del camino trazado por Timoteo Gordillo, quien en sus memorias escribió: “…En la 5º posta hice una casa fortín que consistía en un foso, ancho de 4 metros por 3 de profundidad, con puente levadizo…”. En ese lugar, cercano a lo que hoy es nuestra localidad, y bautizado como “Posta Espinillos” por la abundancia de ese arbusto en la zona, se instaló alrededor de 1860 un pequeño asentamiento poblacional estable.

La descripción del camino ya fue hecha en el presente trabajo (Los caminos de nuestra región), pero lo que no hemos podido dilucidar todavía es la exacta ubicación de la posta. Algunos memoriosos, basándose en relatos anteriores, aseguraron que la misma se había ubicado donde hoy se encuentra el barrio El Panal, o sea, unos cientos de metros al Noreste de la actual estación del ferrocarril.

En su libro “Historia Humana de Marcos Juárez”, H. Fernández Méndez dice: “…La ubicación de la posta se establece en el actual barrio Villa Argentina, cerca de la hoy Esc. Alberdi, donde hace pocos años, aun subsistían restos de taperas.” (1968: pág.6). Nunca hemos  podido encontrar  rastros  materiales  o testimonios escritos que ratifiquen esos relatos, sin embargo, se puede observar que todos los mapas de la época (ver mapa 1) sitúan este trayecto del camino a 2 o 3 km al sur de la línea férrea. Es sabido que las postas estaban establecidas en lugares muy próximos al camino trazado, por lo que sostengo la hipótesis de que la misma se debió  encontrar, no en el actual barrio El Panal o Villa Argentina, sino en la zona ubicada entre donde hoy está el I.P.E.A. 209 y el edificio del I.N.T.A

El trazado del nuevo camino sobre rieles, que siguió una trayectoria parecida pero no coincidente con el de Gordillo  (ver mapa 1), pasó en 1866 por lo que hoy es Marcos Juárez. El diario rosarino EI FERRO – CARRIL del 30 de Mayo de ese año informa:

”Se hace saber al público que esta vía ha sido abierta al público para toda clase de tráfico entre el Rosario y la posta de Los Espinillos en el camino del Norte , y que quedará  lista hasta el Fraile Muerto a principios del mes  de septiembre.

Los trenes saldrán del Rosario todas las mañanas a las 7, y regresan de los Espinillos a la 1, llegando al Rosario a las 5 y media de la tarde.

Se podrán conducir carretas troperas u otros vehículos vacíos o con carga, de y al Rosario. Para carga o pasageros concúrrase a la Estación.”

La  referencia para informar hasta dónde habían llegado las vías fue la posta, porque para la época era el único lugar conocido y poblado establecido en estos solitarios campos. Además debió estar cerca del sitio asignado para la futura Estación Espinillos. 4 leguas (aprox. 20 km) la separarían de la anterior, Gral. Roca, e igual distancia, de la siguiente Los Leones. Era sólo una referencia, improvisada y provisoria, que pronto quedaría relegada, pues tres meses después quedó inaugurado oficialmente el servicio hasta Fraile Muerto (Bell Ville). Allí ya se encontraba establecido y afianzado un núcleo urbano con varias estancias cercanas en producción, que era para entonces el principal punto de atracción de la zona para los inversionistas y/o especuladores de aquella época, generalmente porteños, santafesinos o británicos.

Rápidamente el nuevo camino iría desplazando al trazado por Gordillo y también al antiguo Camino Real, hasta que ambos cayeron en total desuso. Hoy sólo queda de ellos el recuerdo que tratamos, también aquí, de rescatar.

En 1870 los rieles llegaron a la ciudad de Córdoba, pero aún faltaba mucho para terminar la obra tal como lo establecía el contrato firmado. Además, la empresa  Ferrocarril Central Argentino, incumplió lo pactado con nuestro Gobierno, que le había transferido terrenos para estaciones y una legua (5 km.) de tierras a cada lado de las vías a lo largo de todo su recorrido a cambio de la obligación de poblarlas.

Después de 1880, en un contexto más favorable a sus intereses, esta compañía inglesa retomó el negocio inmobiliario y comenzó a parcelar, para vender o arrendar a un precio cada vez más elevado (a medida que se ocuparon y revaluaron) aquellas tierras que el Estado le había transferido sin costo.
La expropiación de los campos a sus antiguos dueños, que el gobierno provincial había llevado a cabo para entregárselos a la compañía inglesa ya había concluido. La próxima etapa consistió en el desalojo de los pobladores que ocupaban los terrenos que la empresa del F.C.C.A comenzaría a vender. Diógenes Hernández (Leones) preocupado por la situación de la población criolla de la zona que era víctima del desalojo “…viajó a Córdoba en 1881 para proponer al gobernador la fundación de las dos villas, Villa Hernández en Leones y la Villa Argentina en Marcos Juárez, loteando parte de sus campos que rodeaban la estación  Leones del ferrocarril Central – Argentino. Una de esas villas estaría  en Leones y la otra en Espinillo (actual Marcos Juárez).” Invitado por Hernandez, Fray Mamerto Esquiú llegó a Leones en junio de 1882
“El obispo asistió a todos los actos: colocación de la piedra fundamental de la “Villa Hernández”, visita al lugar destinado a la futura iglesia, bendición y toma de posesión  de los lotes que Diógenes había destinado para 30 familias en Leones. Lo mismo hizo con los primitivos pobladores de “Villa Argentina” (en Marcos Juárez)”. (1)

 

 1_ Archivo de la familia Jernández